¡Contra la provocación del gobierno chileno y el chovinismo a los dos lados de la frontera! ¡Por la independencia del movimiento obrero!

El último incidente fronterizo que ha resultado en la detención en Chile de dos militares y siete funcionarios aduaneros bolivianos acusados, fuera de cualquier lógica, de contrabando y robo armado, no es una novedad, pero todo deja suponer que responda a una precisa estrategia que no conviene a la clase obrera y el pueblo pobre de ninguno de los dos países.

audienciaLos funcionarios bolivianos en tribunal cileno (Foto: La Razón)En dos semanas de mayo de 2004 hubo dos hechos similares, en la misma zona del de hace unos días, en el que un camionero chileno resultó herido y seis policías bolivianos fueron detenidos por carabineros de Chile. En 2011 nuevamente una patrulla militar boliviana que viajaba con dos vehículos secuestrados a contrabandistas bolivianos, fue retenida por cruzar la frontera a la altura del Salar de Caipasi, donde, según el entonces vice canciller de Bolivia Alurralde, “no hay claridad en los límites fronterizos”.

El antecedente más directo del último suceso ocurre en 2013, cuando tres reclutas bolivianos fueron detenidos por haber supuestamente ingresado a territorio chileno mientras, según el informe del gobierno boliviano, perseguían a unos contrabandistas. En aquella ocasión, a diferencia que en las anteriores, el gobierno boliviano no se disculpó y los militares aprendidos aceptaron presentarse en tribunal tras un periodo de medidas sustitutivas transcurrido en el Consulado. Fueron expulsados y regresaron a Bolivia recibidos como “héroes”.

El domingo 20 de marzo de 2017 son nueve los funcionarios públicos bolivianos detenidos por carabineros chilenos en la frontera. Según su versión estaban incautando un camión procedente de Chile con mercadería de contrabando. Según el camionero chileno, los pobladores y los carabineros del lugar, habrían intentado robar un camión (que Bachelet, como “buena socialista”, multiplicó por nueve, uno por cada imputado). Cabe destacar que en las propias declaraciones del camionero chileno su carga consistía en “ropa americana”, que es formalmente ilegal en Bolivia, aunque la ley que debía impedir su ingreso al país sigue aplazada, suscitando vacíos legales.

A diferencia de los otros casos, esta vez el Estado de Chile, su gobierno y su órgano judiciario, han decidido tratar a los funcionarios públicos bolivianos como delincuentes comunes, negando la vía diplomática de solución de un incidente que no es inusual donde “no hay claridad en los límites fronterizo” y reina el contrabando, y mandándolos presos sin ni siquiera derecho a las medidas sustitutivas bajo garantía del Consulado boliviano. Una evidente voluntad de provocación con objetivos bastante claros.

El incidente ocurrido a horas del aniversario de la Guerra del Pacifico y de la presentación de la réplica boliviana en juicio en la Corte Internacional de Justicia de La Haya para pedir a Chile de negociar una salida soberana al mar, busca enfriar los ánimos en Bolivia y generar desconfianza sobre los resultados de la demanda marítima. El mensaje es: cualquier cosa la Corte decida, Chile no negociará ni puede ser obligado a hacerlo.

En un contexto de mayor aislamiento para Bolivia, debido a la crisis venezolana y los cambios de gobierno en Brasil y la Argentina, además de la elección de Trump y el repliegue forzoso de la diplomacia europea en la lucha al narcotráfico, y cuando la situación interna en Bolivia avizora una polarización que un MAS desgastado no sabría aprovechar. Chile apuesta a subir el tono de la confrontación, con resultados imprevisibles también para la clase obrera y el pueblo pobre del vecino país.

escondidaHuelga minera en la Escondida (Foto: Internet)Pero esto no es todo. Después de 43 días de conflicto, acaba de levantarse la más larga huelga minera de la historia chilena en la más grande mina de cobre del mundo, la Escondida, operada por la multinacional BHP. Una huelga que ha reforzado los reclamos populares por la nacionalización del cobre y que se ha concluido con la decisión de los trabajadores de acogerse a la extensión forzosa de su anterior contrato por otros 18 meses; es decir que la lucha ha sido solo postergada.

La cuestión de la educación sigue pendiente, la crisis sigue en acecho y a la izquierda de la Nueva Mayoría, en el terreno abonado por el movimiento estudiantil y las luchas obreras de los últimos años, surgen nuevas propuestas políticas. A derecha Piñera acaba de anunciar que será el candidato a las próximas elecciones presidenciales. En este contexto el gobierno de Bachelet y la Nueva Mayoría agitan e insuflan sentimientos chovinistas contra la independencia de la clase trabajadora y el movimiento estudiantil de su propio país.

magisterioMagisterio boliviano en huelga¿Y en Bolivia? En el último ampliado de la confederación de fabriles, La Paz 21 de marzo, se denunciaron violaciones de los derechos laborales en muchas empresas (AIDISA, SIMSA, HANHEMANN, ILLAMPU TEXTILES etc.). Mineros de una empresa privada están en marcha hacia La Paz contra los atropellos laborales que sufren. Una empresa constituida en Panamá y que opera en La Bélgica, Santa Cruz, ha demandado penalmente a los trabajadores del sindicato por “sabotaje y paro ilegal”. Otra empresa china sigue pisoteando los derechos laborales. Pero el ministerio de comunicación sale con un spot publicitario en que denuncia “la falta de sentimiento patrio de los trotskistas” aludiendo a aquellos militantes del POR entre los dirigentes sindicales del magisterio en huelga “a pesar del día del mar”.

El chovinismo funciona también en Bolivia como un arma contra el movimiento obrero para hacer pasar en silencio todo esto y los intentos divisionistas del MAS en la COD de La Paz, o la total sumisión al gobierno de la FSTMB, intimidada con la retórica nacionalista al punto de ser incapaz de manifestar la solidaridad de los mineros bolivianos con los de la Escondida.

Las actuales tensiones con Chile son antes que todo el resultado de la ausencia de una perspectiva internacionalista y de la apuesta del gobierno del MAS por la normalización de las relaciones capitalistas dentro de Bolivia y a nivel internacional. La mortificación de la independencia de clase del movimiento obrero, necesaria a sostener esta política, niega la existencia misma del “proceso”. Solo la clase obrera y el pueblo pobre chileno en lucha contra el núcleo de familias que detentan la propiedad del mar podrá dar a Bolivia un acceso al Pacifico. Y solo cuando la clase obrera y el movimiento campesino de Bolivia administren democráticamente un Estado obrero y su economía podrán apelar a la solidaridad de sus pares chilenos.

Desde Lucha de Clases – Bolivia condenamos enérgicamente las provocaciones del gobierno chileno y rechazamos con igual contundencia la deriva chovinista a los dos lados de la frontera. Insistimos que la recuperación de la condición marítima de Bolivia es la única manera para desminar la frontera impidiendo que las clases dominantes, en Chile como en nuestro país, encuentren en el nacionalismo un recurso contra las luchas populares. No somos neutrales porque nuestros esfuerzos, a los cuales llamamos a sumarse, son por la construcción de una corriente política revolucionaria en el movimiento de masas de Bolivia como de Chile.