¿Cómo en 2008? Análisis de las protestas en Santa Cruz

Voceros del gobierno han comparado las actuales protestas que han hecho de Santa Cruz el centro del rechazo a la reelección con el movimiento separatista que tuvo su apogeo en 2008. Nos tomamos la cuestión muy en serio, porque en 2008 estuvimos ahí, en el Plan 3000 y en la marcha que arrancó para expropiar a la oligarquía cruceña y, por decisión del MAS, acabó negociando con la misma oligarquía las modificaciones al nuevo texto constitucional.

Los protagonistas visibles de la rebelión de 2008 en Santa Cruz fueron el Comité Cívico de Branko Marinkovic, la Prefectura ya ocupada por Rubén Costas y la Unión Juvenil Cruceñista. Detrás de ellos los principales gremios empresariales del Oriente, además de sus partidos tradicionales, MNR y ADN.

84786 detailTodos los actos convocados por los autoproclamados líderes de la cruceñidad contaban con el apoyo económico de esta oligarquía, desde tarimas hasta la organización de grupos de choque que tenían facilidad de transporte y hasta armas. En todas las principales empresas se obligaba a los trabajadores a participar a las manifestaciones de la derecha, la cual, además, controlaba la COD. Los ganaderos amenazaban con enfrentar militarmente al gobierno.

La marcha convocada por la COB, la CSUTCB y demás organizaciones sociales, concentró una multitud apabullante a las puertas de la ciudad. Somos testigos del ambiente de gran combatividad entre las masas congregadas para dar la batalla final a la oligarquía y también entre las organizaciones sociales que resistían en Santa Cruz a la toma de instituciones.

Sin este movimiento de masas el gobierno no hubiera podido derrotar la rebelión. La forma en que lo hizo pero fue otra. En vez de expropiar fábricas y latifundios, como establecía el llamado de la COB, el gobierno negoció en el parlamento modificaciones decisivas de la Constitución y descabezó judicialmente la oligarquía obligándola a someterse al liderazgo de Evo.

Así fue cooptando a los mercenarios de la UJC, ADN y MNR, y a los gremios empresariales conquistados con una serie de acuerdos y favores. Pero todo esto fue posible solo expropiando las masas de su propia victoria, demostración que los medios no son independientes de los fines y que estos últimos también tienen que ser justificados.

Ahora bien, en las movilizaciones contra la reelección no ha habido una sola institución local inmiscuida. El Comité Cívico ha terminado su reunión sin ninguna decisión y con el resguardo de la policía llamada por un directorio dividido entre mutuas acusaciones de “masismo”. La COD no convoca a un ampliado hace meses, y no lo convocará por los temores de la dirigencia masista en plena huelga de los salubristas y de los trabajadores universitarios.

Ninguno de los gremios empresariales cruceños se ha pronunciado. La Gobernación ha condenado las violencias. La actividad en la universidad sigue normal porque la FUL, a mayoría Demócrata, no participa a las protestas. La UJC está ocupada desalojando mercados con la Alcaldía. Solo la Asociación de las Comparsas Carnavaleras Cruceñas se ha comprometido con el movimiento, amenazando dejar sin Carnaval a la ciudad “carnavalera por tradición”.

La juventud, que en 2008 era el brazo armado de la oligarquía, hoy es la protagonista casi exclusiva. La concentración del miércoles fue convocada aprovechando cualquier grupo de Whatsapp. El carácter espontaneo quedó demostrado en la forma casi de asamblea que tomó la reunión en la Plaza 24 de Septiembre, donde hablaba cualquiera.

249El hecho mismo que una parte, masiva, se fue marchando hacia el TED y otra quedó en la Plaza comprueba esta falta de planes. En cuanto a la extracción social, había bastante rabia de los barrios periféricos mezclada con los más fachos y adinerados por efecto de una hegemonía de las clases dirigentes cruceñas que sigue perpetuándose en el vacío dejado a izquierda.

La oposición no puede estar a gusto con la radicalidad de este rechazo. Para los jóvenes que se fueron hacia el TED con estribillos por un paro cívico, la perspectiva de esperar las elecciones de 2019 que plantean los líderes opositores es cobardía. Para afianzarse como alternativa a Evo, la oposición tendrá que dejar este movimiento a su destino, cerniendo unos cuantos cuadros que emerjan con más claridad. El MAS está dando una gran ayuda a este trabajo.

Como demasiadas veces ocurre frente a un problema en el MAS prevalecen o el discurso sociológico sobre el contenedor (las redes sociales) en vez del contenido, o el conspirativo, que antes o después realmente agrandará la oposición. Con tanta espontaneidad es difícil pensar que los jóvenes que están protestando en el país respondan a directivas partidarias. Y si no son militantes de ningún partido ¿por qué acudirían a un llamado de Doria Medina?

No hay una sola lucha juvenil a cualquier nivel de los últimos años que no haya tenido al MAS como oponente. ¿Hay un problema de presupuesto y calidad de la enseñanza universitaria? El gobierno dice que es manipulación de docentes ambiciosos, salvo pero permitirle aumentos salariales (aumentando el de Evo con este fin) y negarse a dar como alternativa una planificación consensuada con la juventud del mejoramiento del acceso a la Universidad.

¿Hay una lucha contra el nepotismo docente? El MAS y sus operadores están ahí negociando “estratégicamente” con el rector más logiero. ¿Hay un profesor abusivo en colegio? Si es masista la DDE lo defiende. ¿Hay necesidad de ítems de informática? No hay plata, solo para los agroindustriales. ¿Hay reivindicaciones de la juventud que se van plasmando en una ley? El gobierno las cambia y crea organismos para cooptar a los dirigentes. Para limitarnos a las cosas demostrables y no hablar de las viejas prácticas clientelares para con la juventud.

Si la generación que no ha vivido las luchas de 2008, ni las anteriores, no se siente identificada con el “proceso de cambio” ni se preocupa de que Chile, EEUU y Mesa no quieren la reelección, es solo porque este proceso no los mete en condición de gobernar su propio destino, reduciéndose a pura propaganda. Pero ahora mismo hay un solo motivo por el cual estos jóvenes acabarían votando nulo o por un candidato opositor en 2019: por la ausencia de una alternativa. La misma que, hoy por hoy, solo la COB puede dar a la izquierda.