Comienza el año con Lucha de Clases

Nuestra revista impresa retoma sus publicaciones con un nuevo formato, con más páginas y un renovado compromiso con la lucha de clases en nuestro país e internacional. A continuación una presentación de esta edición.


5 finalLa victoria no será resignada sin luchar: quienes a derecha hablan de fin del ciclo entendiendo el fin o la reconfiguración del ciclo de las luchas de masas que nos introdujeron al nuevo milenio latinoamericano, tendrán sorpresas. Y sin embargo la debacle de los gobiernos llamados progresistas abre un escenario nuevo. Lucha de Clases retoma sus publicaciones con un formato acorde a esta nueva coyuntura.

¿Cuáles son las exigencias políticas del movimiento obrero y revolucionario en Bolivia ahora? En primer lugar tener a la mano un balance claro de lo que han significado estos años, excepcionales bajo todo punto de vista, político, económico, ideológico y social. Sin este balance expresado con la mayor claridad sería imposible rearmar ideológicamente a las vanguardias para, a través de ellas, armar a las masas a afrontar la nueva situación. A esta exigencia responde en primer lugar el nuevo formato de nuestra revista, con artículos más amplios y un número de páginas (24 en esta edición) con pocas comparaciones con cualquier publicación similar en el ámbito del movimiento obrero y revolucionario boliviano.

Comenzamos justamente con un artículo de balance y perspectivas sobre la posición de la COB frente al MAS, desde los desencuentros iniciales hasta la reciente “alianza estratégica”. Una alianza tan servil que fue la dirigencia de la COB a proponer el referendo por la reelección de Evo y Álvaro, siendo incapaz de vincularla a reivindicaciones sociales y políticas avanzadas. El contexto en que se desarrolla la campaña electoral y los resultados finales del referendo están marcados por esta ausencia. Nuestro análisis y declaración de voto parten de este análisis.

En dos artículos enfocados en cuestiones económicas se desentraña el modelo económico boliviano y sus perspectivas ante la crisis económica mundial, dando además una explicación marxista de esta. El objetivo de estos artículos es educarnos a ver a las clases detrás de cada medida y cada cifra económica: es esta capacidad lo que da a la lucha de clases el valor de una acción consciente y no simplemente necesaria de las masas.

Bolivia es uno de los países al mundo con los peores indicadores de opresión de género. Estos años de lucha por la igualdad de género han demostrado el límite del feminismo pequeñoburgués: sin una sólida visión de clase este feminismo es una válvula de escape social para las capas letradas de las mujeres, pero no logra desarrollar un programa de lucha para su conjunto. Publicamos un artículo que, con la confirmación de las intuiciones de Engels de hace siglo y medio, expone las bases materiales de la opresión de género, para dotar a las activistas de las perspectivas correctas.

Completa esta edición una amplia sección juvenil y otra internacional con artículos sobre España, Venezuela, Argentina (entre las punta de lanza de la lucha de clase mundial), una declaración de nuestra Corriente Marxista Internacional en apoyo a la lucha del pueblo kurdo y el fracaso de la cumbre sobre el cambio climático, para colocar nuestra lucha en el escenario que le corresponde: la lucha por acabar con el capitalismo mundial.

Al lector que empieza el año con nosotros, con Lucha de Clases, dirigimos esta exhortación final: si se reconoce en esta presentación, colabore, sugiera, comente y ayúdenos a establecer esta revista como un referente para las vanguardias revolucionarias de nuestro país.

Lucha de Clases es difundido militantemente. Nuestros lectores que quieran recibir una copia en formato PDF pueden escribirnos a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. desde la misma dirección de correo electrónico a la cual quieren que se lo envíe.