Reforma Universitaria

A 100 Años de la Revolución Universitaria de Córdoba


Recibimos y con gusto publicamos el siguiente texto, elaborado por Ariel Camacho V., estudiante de la UAJMS de Tarija, recordándonos que este año recorre el centenario de la Reforma Universitaria, movimiento estudiantil que se inició en la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina, en 1918 y tuvo la mayor influencia en la formación de padres del marxismo latinoamericano como Mariátegui o Mella.

100 años nos separan de la Primera revolución en la educación superior del mundo, 1918 y Córdoba significa Estudiantes, Autonomía, Libertad, pero entre otras cosas, también significa el avance imparable de la historia hacia una educación plasmada en las necesidades de su realidad, y como poder responder a los desafíos de las mismas, ¡Una Universidad Popular!

Las circunstancias en las que se desenvuelven los hechos en la Córdoba de 1918, se dan bajo un contexto de ascenso social a nivel mundial, el más importante e influyente hecho histórico será la revolución rusa de 1917, que dará el “buen ejemplo” a los movimientos obreros, campesinos, universitarios y estudiantiles entre otros, sobre la posibilidad material de un cambio en la realidad local e internacional, un cambio por mejorar las condiciones de vida de los más pobres y explotados de siempre. Es así que se elabora el célebre manifiesto Liminar y se avanza a la autonomía universitaria, la libertad de cátedra, etc.

Para la historia de nuestro país es importante recordar la influencia del Cordobazo y sus personajes célebres como Deodoro Roca a lo largo de la historia; recordemos la constitución de la autonomía universitaria en nuestro país, la campaña a favor de la paz durante la guerra del Chaco, la influencia ideológica en la formación del POR y otros partidos de izquierda en el país, la constitución del Cogobierno en los 70’s bajo la influencia directa de Roca sobre Alipio Valencia en el exilio de Valencia en los 30’s en Córdoba donde conformó junto a Roca además el “Comité Pro Paz y Libertad de América” y los diarios “América Libre” y “Flecha”, pero sobre todo tuvo influencia en los movimientos universitarios rebeldes y contestatarios a lo largo de la historia.

En este 2018 recordar la Córdoba de hace 100 años debe ser recordar esa voz inquebrantable de cambio y esas rebeldías juveniles, que nos deben llevar una vez más a pensar una universidad con su sociedad, una universidad acorde a la realidad y a la proyección histórica que plantean las masas, se debe repensar en una universidad que cuestione las cátedras mediocres, y propugne el pensamiento crítico epistemológico en sus aulas. Hoy la crisis universitaria es visible en todas las universidades estatales del país, donde existe un verdadero agotamiento del régimen pre vendal implantado por las roscas familiares que usufructúan este espacio del saber, ante este agotamiento debemos repensar y relanzar todos los preceptos vigentes, repensar por ejemplo en la transición que significa el cogobierno y empezar a adquirir conciencia en que el cambio solo lo haremos los estudiantes desde abajo, la necesidad de generar cuadros políticos es también importante para refrescar las ideas y la actitud de la dirigencia estudiantil.

Este 2018 en la UAJMS debemos retomar además los debates por el nuevo estatuto orgánico, que quedó en suspenso en la anterior gestión, para buscar un nuevo pacto social y relanzar la revolución universitaria con posiciones de avanzada como se expresó anteriormente.

Hoy revolución no es lo que significaba hace 100 años, Hoy la crítica acompañada del llamamiento a la “paz” por los serviles de siempre, que aborrecen el cambio y se sienten bien bañándose en sus laureles de mediocridad y clientelismo con los poderosos, estos no debe ser señal de titubeo, y por parte de las vanguardias estudiantiles, que también buscamos la paz es importante recordar a uno de los líderes de la Rev. Universitaria de Córdoba al respecto: “vengo de Córdoba y traigo – en nombre de la gente viva de mi ciudad- un mensaje pacifista. Pero no del pacifismo recalentado de protocolo y de Te Deum, para uso de diplomáticos, de congresales y de periodistas latinoamericanos…. Ni de ese otro inefable y dulzón para colgar en los balcones… y que al cabo solo sirve para estimular dominicalmente una honrada y dulce secreción lagrimal. El nuestro es un pacifismo sin crisis de nervios, sin lágrimas sin retórica… Nuestro pacifismo viene de otra zona y no va a terminar ni en un protocolo, ni en una elegía. Para provocar la paz yo traigo un mensaje de guerra”. (Discurso de Deodoro Roca, B.A., 1935).

En este sentido es imperativo poder rememorar lo que fue este también “Buen Ejemplo” desde la articulación de todos los movimientos estudiantiles y convencidos que existen muchos posibles universales, que no existen verdades absolutas construidas desde el centro, y que la periferia siempre dará particulares posibles, es que también se busca contribuir en este debate desde la visión de nuestro Sur rebelde.