ANTE LA FURIA FASCISTA, LA RESPUESTA DEBE SER LA IRA POPULAR DE LA LEGÍTIMA DEFENSA


Desde la carta de las Naciones Unidas hasta en los códigos y leyes del país más pequeño, se reconoce como un derecho legal y legitimo ante cualquier ataque o abuso contra personas, instituciones o países el derecho a  la legítima defensa, cuando son violados sus derechos elementales. Eso si, recomendándose siempre en dicha defensa  sobre todo como factor importante la proporcionalidad, es decir a una bofetada no responder con un disparo de fusil sino  la respuesta  será proporcionalmente a una bofetada.  Es cierto cuan difícil es cumplir con estos preceptos y aquí nos acordamos   cuando a IRAK se le acusó de que tener armas de destrucción masiva, algo que fue una brutal mentira del imperio, éste en respuesta a ese falso hecho, arrazo y sigue arrasando ese país.

Otra, el presidente lacayo de los EE.UU. Uribe de Colombia,  aduciendo  una supuesta legítima defensa arrazo un campamento móvil de las FARC que se encontraba en territorio ecuatoriano, asesinando a mas de una veintena de ciudadanos y ciudadanas y fuera de toda norma internacional, pretendió mentir al mundo sobre dicho ataque a mansalva y cobardía  propio de gente de su calaña. Estos hechos vergonzosos que el mundo no los dejará impune y quedaran en el  recuerdo del pueblo y no habrá  ni perdón ni  olvido. Estos hechos mencionados no es legítima defensa, se llama crimen de lesa humanidad y el mundo tendrá que cobrar más temprano que tarde.

Lo que sucede en Bolivia, especialmente, en Santa Cruz y otros departamentos, como Tarija, Beni y Pando es realmente una afrenta no solo al, país, sino al mundo  entero que ve con estupor las imágenes, de cómo grupos de desquiciados fascistas a sueldo que obedeciendo consigas de prefectos y comités cívicos opositores al presidente Morales agreden a mujeres, ancianos mas bien diremos masacran  a todo quien se pase por su camino y lo mas grave de todo esto, es la impunidad con que actúan, en esta tierra que según los fachos es de ellos y de nadie más.

La policía como organismo encargado de mantener el orden y sobre todo resguardar la vida de los ciudadanos, temerosa después de la agresión que sufriera en días pasado su comandante departamental y sumado a esto la cantaleta del gobierno de que no HAY QUE RESPONDER A LAS PROVOCACIONES  lo que significa no hacer nada y los palos y vejámenes siguen llegando.

¿Hasta cuando? no lo sabemos. Cuando se habla de devolver "la dignidad al pueblo boliviano," es una cosa maravillosa, pero cuando observamos toda esta sarta de actos criminales, lo que estamos viviendo es un ultraje a la dignidad humana y no es que sea solo a mujeres con pollera, sea al quien sea, es un acto de indignidad humana del cual como bolivianos tenemos que avergonzarnos.

Todo sucede por que existen los actores que propician todo esto, luego los que  socapan por que es su responsabilidad hacer algo en cumplimiento de las leyes , activando los mecanismos que el Estado posee como administrador legal de la violencia y luego el pueblo que soporta y sufre todos estos vejámenes, que hasta ahora queda en la impunidad. Esto es lo más grave.

No es suficiente, denunciar los hechos en son de lamento. Cómplice, esto tiene que tener su limite , el pueblo ya no lo soporta mas, si el gobierno no actúa con sus organismos competentes, al pueblo solo le quedará responder con la ira popular en aras de SU LEGITIMA DEFENSA. Que esperamos,  ¿el otro referéndum o que? lo decimos una vez mas, no todo se arregla con los votos, pues estos no alcanzan para conseguir la Paz.

José Justiniano Lijerón

Es ex dirigente de la Central Obrera Boliviana