Brasil: la subasta del campo de Libra: significado y consecuencias


Lula defendió en Lisboa, la concesión del campo petrolero de Libra. En declaraciones a la prensa, Lula atacó la postura de los que
 criticaron el resultado de la concesión. Confirmando que para él más capitalismo equivale a más felicidad, afirmó sonriendo: “me parece muy tonta la gente que tiene vergüenza de ser feliz. La verdad es que la subasta del campo de Libra era algo muy importante“.  Y ante el asombro (de algunos petistas ingenuos) dijo esto precisamente en la fiesta de celebración de los 25 años de Odebrecht en Portugal. Odebrecht[i], la contratista, la vampira, la sanguijuela de obras públicas, que lo llevó allí como amigo, para ayudar en sus negocios, por supuesto.

Por su parte, la presidenta Dilma ha declarado que la subasta ha establecido un “justo equilibrio” entre los intereses del Estado y de las empresas que van a explorar y producir petróleo.

El campo de Libra, que vale por lo menos un billón y medio de reales, fue entregado por 15 mil millones de reales a un consorcio formado por Petrobras, Shell, Total y las empresas chinas CNPC y CNOOC. Ahora estas empresas, con el certificado de propiedad del petróleo del pre-sal irán al mercado a conseguir dinero para invertir. Solo que quien inyectará dinero nuestro y en efectivo es Petrobras que operará la extracción.

Además, esta privatización de los recursos naturales del país pone las mayores reservas de toda la historia de Brasil bajo el control de algunas de las empresas petroleras más grandes del mundo, en una subasta sin competencia. Las otras 65 empresas mundiales del petróleo ni se presentaron a un juego del cual habían ya marcado las cartas. Y Dilma dice que hay “equilibrio”. Como si nadie sepa de la cartelización de las multinacionales y los grandes contratistas que saben quién va a ganar la “subasta” desde mucho antes.

Zé Dirceu ya tienen la arrogancia y el cinismo de publicar un post en su blog diciendo que “No hay ni nacionalización ni privatización. Exportaremos no sólo petróleo crudo. Están en construcción tres súper-refinerías y tenemos una industria petroquímica en condiciones de crecer”.  Manipulación intencional de palabras. La venta del campo de Libra es un hecho en sí mismo y no tiene nada que ver con el número de empresas que los capitalistas van a construir más tarde, o que el Banco Nacional de Desarrollo (BNDES) financiará con dinero público. Y cuando dice “tenemos industrias petroquímicas” ¿está hablando de Braskem – propiedad de aquella Odebrecht que recibe la ayuda de Lula en Portugal – de otras multinacionales o de las empresas que Petrobras vendió?

Y entregar el control del mayor yacimiento de petróleo en Brasil a las multinacionales y el Estado chino: ¿no es la desnacionalización? El cinismo y la mentira se convirtieron en métodos del gobierno en defensa del gobierno.

Lo que no se puede borrar de la historia es que entregaron el petróleo brasilero al capital internacional, enviaron el Ejército, la Policía Federal y la Policía Militar a reprimir a sindicalistas,  manifestantes y jóvenes y todavía cantan victoria. De hecho, se trata de una victoria del capital nacional e internacional que utiliza ex socialistas para saquear a la nación, espoliar sus recursos y su pueblo.

A cambio, el gobierno se compromete a aumentar el dinero público para la educación privada, la salud privada y el transporte privado. Sí, porque eso es lo que se hace de forma permanente. Y Dilma anunció el 7 de septiembre que seguirá privatizando ferrocarriles, puertos, aeropuertos, hospitales universitarios, hidroeléctricas, etc.

Con la subasta del campo de Libra están despedazando la bandera, el Manifiesto y la Carta de Principios del PT. Están destruyendo al partido en defensa del capitalismo, sumisos al capital nacional e internacional.  

Después de la subasta y la represión enviada por el gobierno federal, perdimos al compañero Cancela, presidente del Sindicato de Petroleros de Rio de Janeiro y muchos otros que se marchan en silencio. Una compañera de muchas batallas, Mara, nos escribió después de la vergonzosa subasta. Nos dijo: “¿Ustedes continuarán en PT? Estoy cansada de esperarlos, me estoy desafiliando esta semana”.

Sí, querida Mara. Nos vamos a quedar. Manteniendo en alto nuestras banderas y esperando la llegada de los batallones pesados ​​de la clase obrera, metalúrgicos, químicos, plásticos, los ferrocarriles, los servicios postales, la banca, y de los otros millones que todavía tienen profundas ilusiones en la dirección del PT y en el gobierno que eligieron.

Nos queremos marchar junto a ellos, y les pedimos a nuestros buenos amigos que se adelantan en la marcha, que no se alejen mucho, no pierden el contacto con la mayor parte de la caravana que atraviesa el desierto. Recordamos a todos nuestros compañeros impacientes – que con razón se rebelan contra las políticas pro-capitalistas del PT y el gobierno – que para atravesar el desierto la caravana debe ir conjuntamente. Por eso quien marca la velocidad es el carro más lento. Quien va adelante debe imponer el rumbo y forzar la velocidad sin alejarse de los demás. El carro que se lanza adelante sin el resto muere de sed en el desierto delirando y nunca llega a su destino.

Eso no quita la valentía y el honor de quienes se marchan alejándose, pero no resuelve el problema. Sólo con las masas organizadas, conscientes y en combate, enterraremos el sistema de propiedad privada de los medios de producción y comenzaremos la construcción del socialismo. No hay que llorar o reír, es necesario comprender y organizar.

Reprimir a los combatientes por las banderas históricas del PT cava un río, un río de sangre entre la dirección del PT, la clase obrera y la juventud. Todavía puede ganar las elecciones, pero no hay vuelta atrás. Pasarán el Rubicón otra vez y nunca más podrán volver a vincularse con los trabajadores organizados. Cómo controlan las organizaciones de masas todavía pueden sobrevivir por un tiempo. Pero la lucha de clases es más fuerte que el aparato más fuerte. Serán derrotados. Es inevitable.

Es tarea de los marxistas, los combatientes del PT y otros, unir, organizar y construir una corriente revolucionaria de masas que abra el camino para retomar la lucha de clases y cambiar el Brasil, ayudando a profundizar la marea revolucionaria que baña el planeta.

El video a continuación y la tristeza del compañero Cancela anunciando la ruptura con el PT y lo que hará en futuro deben ser una fuente de indignación, de organización y lucha aún más firme por nuestras ideas, nuestro programa y nuestras metas socialistas y revolucionarias. A pesar de los golpes y persecuciones nunca estuvimos más animados. Somos optimistas. Y vamos a ganar.

Compañero Cancela, compañera Mara, saludos. No se alejen…



[i] Odebrecht es una compañía multinacional brasilera que opera en diferentes sectores: construcción, ingeniería, transporte, defensa, aeronáutica etc.  Controla también a Baskem que es la más grande empresa petroquímica de América Latina.