Con elecciones fraudulentas quieren imponer a Peña Nieto de presidente de México. Necesitamos organizar una huelga general de 24 horas


A pesar de que el proceso electoral estuvo marcado por prácticas fraudulentas descaradas por parte del Partido Revolucionario Institucional (PRI) las instituciones Estatales cierran los ojos ante esto y se echa a andar toda una maquinaria propagandística para que no quede lugar a dudas del “triunfo” y “legitimidad” del partido que gobernó durante 70 años continuos al país. Pero por otro lado se extiende la indignación, se muestra como el Estado sirve a los intereses de la mafia en el poder y se extienden las ganas de luchar contra la imposición del Peña Nieto en estas elecciones de Estado.

Con un padrón de más de 79 millones de votantes vimos una participación de 63.15% (según resultados preliminares del IFE con 92.26% de actas capturadas), un alto porcentaje de votación para un país como México. Peña Nieto lleva hasta ese momento 17,615,529 votos (37.89%), Andrés Manuel López Obrador (AMLO): 14,808,521 (31.85%), Josefina Vázquez Mota: 11,839,849 (25.46%) mostrando el colapso del partido en el gobierno, Nulos: 1,113,389 (2.39 %) y Gabriel Quadri: 1,079,714 (2.32%) consiguiendo el objetivo de mantener el registro del PANAL para seguir maniobrando y manipulando elecciones.

La diferencia entre EPN y AMLO según este conteo preliminar del IFE es de poco más de 6%, pero estos resultados no son definitivos. Los resultados oficiales se iniciarán a contar hasta el próximo miércoles, AMLO ha declarado que esperará hasta entonces para fijar una posición.

Si estos datos fueran ciertos, todo indica que el PRI-PVEM no tendrán mayoría absoluta en los parlamentos por lo que requerirá alianzas con el PAN para llevar adelante los ataques.

La maquinaria propagandística

Las últimas casillas se cerraron a las 8:00p.m., hora del centro del país, en los Estados de Baja California y Sonora. El IFE entonces hizo sus primeras declaraciones donde no dio datos del conteo de las casillas pero señaló que las irregularidades en la elección no afectaron los resultados generales, cerrando los ojos a todas las trampas vividas.  TV Azteca de inmediato sacó sus encuestas donde daba por ganador a Peña Nieto con un amplio margen. Al apenas darse los primeros resultados preliminares del conteo rápido que no rebasaban el 1% Josefina Vázquez Mota, la candidata del PAN,  declaró que los resultados hasta ese momento no le favorecían y que reconocería los resultados finales.

Gabriel Quadri, un candidato sin posibilidades de ganar, postulado por el PANAL el partido propiedad de Elba Esther Gordillo (la odiada y mafiosa burócrata sindical que tiene secuestrado al sindicato de maestros) fue más descarado. En sus declaraciones reconoció su evidente derrota, agradeció a Vázquez Mota por reconocer que los resultados no le favorecían y llamó a AMLO a reconocer los resultados y el triunfo de EPN.

La opinión pública burguesa, iniciando por las grandes televisoras, intensificaron su presión para que AMLO reconociera su supuesta derrota. Sin llegar al 1% del PREP ya se quería que se declarara perdedor para así poder desmoralizar a sus seguidores y tratar de evitar nuevas protestas en las calles, temiendo al fantasma del 2006 donde el fraude electoral desembocó en una lucha revolucionaria donde las masas pusieron en jaque al Estado capitalista.

Elecciones fraudulentas

Estas elecciones fueron claramente inequitativas,  desde el año 2005 Televisa ha sido contratada para promocionar la imagen de Peña Nieto. Algo que ha sido documentado por la revista mexicana Proceso y por el periódico británico The Guardian. Durante la campaña electoral se ha despilfarrado dinero para comprar votos regalando despensas, tarjetas con dinero para comprar en supermercados, material para construcción, etc. El PRI aun controla organizaciones populares y hasta algunos sindicatos como el de PEMEX, se ha presionado para que todos ellos voten por el PRI. Los programas sociales del gobierno también se utilizan para la compra de votos y para asegurar que se vote por el PRI. En varias ocasiones el PRI pedía a la gente que acarreaba votar y tomar una foto con un celular a la boleta marcada.

El movimiento estudiantil #YoSoy132 acampó en el Zócalo y dio seguimiento al proceso electoral señalando múltiples irregularidades:

“’Hasta ahora van más de 500 reportes (de irregularidades), dentro de los que se encuentran delitos graves: Se registró que policías robaron urnas y se presentaron balaceras. También nos llegó un caso muy extremo de que secuestraron a representantes de casilla. En Pueblo Nuevo, Chiapas, grupos armados entran en las casillas y hay dos muertos. De San Miguel Totolopan, Guerrero, supimos que rellenaron urnas. En San Juan Chamula, Chiapas, grupos armados con metralletas disparan contra votantes. En Ensenada, Baja California, desaparece funcionario de casilla con 2500 boletas’, dijo Sandino Bucio, y anunció que toda la documentación que juntaron la llevarán a la Fepade para defender la elección”.

“De las denuncias que recibieron de todo el país, dieron a conocer que el 46% referían la compra de votos; 30% irregularidades en casillas; 19% relacionadas con propaganda, a pesar de la veda electoral, así como casos aislados de acarreos masivos” (proceso.com.mx).

Nos enteramos de casos donde la tinta indeleble se podía borrar, facilitando que gente votara más de dos veces y el que en esta elección se votara el IFE distribuyera un lápiz para ejercer el voto ha generado mucha suspicacia.  Antes de realizarse las elecciones algunas encuestas señalaban que el 71% de los mexicanos creían posible un fraude electoral (La Jornada 30 de junio de 2012).

Las elecciones nos costaron 4 mil 133 millones de pesos (más de 32 millones de dólares estadounidenses) y el IFE no fue capaz de garantizar el derecho de voto de todos la población. Las casillas especiales en el DF y algunas ciudades importantes del país fueron insuficientes, en estas pueden votar la gente que no se encuentra en su Estado pero solo contaban con 750 boletas y en algunos casos hasta miles de personas se formaban para votar. Mientras que la mayoría del voto del PRI es la de los sectores empobrecidos y con poca conciencia política que están dispuestos a vender su voto a cambio de una despensa, la gente que esta dispuesta a formarse 4 o 5 horas para ejercer su voto (como ocurre en este tipo de casillas) tiene una mayor conciencia política y por tanto la tendencia es más favorable al voto anti PRI, por eso al IFE no le interesaba que hubiera boletas suficientes. Algo similar ocurrió con el tramite de demanda de juicio para mantener el derecho a voto para la gente que perdió su credencial para votar, donde el IFE hizo todo lo posible para que la gente no se enterara de este derecho e hizo lo mas complicado posible el tramite. Estas acciones también tuvieron un impacto en disminuir el voto a la izquierda.

Por otro lado el IFE felicitó a los medios de comunicación por su imparcialidad y dio mención honorifica a Televisa. Pero en el monitoreo que #YoSoy132 hizo de las elecciones reportaron que: “la televisión no ha pasado nada de estos conflictos que han ocurrido durante la jornada electoral. Incluso, hacen énfasis en que ha sido una jornada que transcurrió con calma. No están mencionado nada de la violencia y todas las irregularidades”.

“En nuestro monitoreo, los canales que más propaganda han hecho a favor del PRI, han sido Televisa y TV Azteca. Incluso, registramos que un reportero, en la mañana, dijo que estaba afuera de la casa de la primera dama, (refiriéndose a Angélica Rivera, esposa de Enrique Peña Nieto)”.

Se dieron casos de cinismo como el del periódico El Universal que sacó una edición especial el día 1° por la noche dando como ganador a Peña Nieto. Todo esto intenta dar una falsa percepción de un triunfo irreversible del PRI y elecciones limpias y sin problemas mayores.

Lucha de clases

El ambiente era distinto al del 2006, donde era más claro el triunfo de AMLO, pero ahora la experiencia de la gente es mayor y vimos durante la jornada electoral una fuerte lucha por la defensa del voto, no solo en el Morena y las estructuras partidarias de izquierda, sino entre sectores más amplios de la población. Vimos protestas por el derecho a votar para la gente que no pudo sufragar, también se echaron abajo varias trampas del PRI en diversas localidades. La gente se quedaba esperando a que se terminara el conteo de las urnas hasta altas horas de la noche o madrugada; mucha gente iba mirando los resultados pegados en los lugares de votación casilla por casilla, anotando los datos, tomando fotografías, subiendo reportes de las irregularidades a la web.

En Ocuiilán, Estado de México, un grupo de jóvenes protestaron porque un día antes de la elección el gobierno municipal priísta estaba repartiendo despensas. Los manifestantes increparon al presidente municipal que borracho bajo de su camioneta y pateo a dos mujeres lo que indignó más a la población, la policía Estatal tuvo que intervenir para rescatar al alcalde de las protestas y el enojo de las masas y aunque lo encarcelaron al poco tiempo fue liberado.

Fueron muchos los enfrentamientos entre las masas contra el priísmo que muchas ocasiones fueron defendidos o solapados por los cuerpos policiacos. En donde el priísmo es fuerte y el movimiento y la organización de la gente fue débil pudieron actuar con libertad y manipular. Estos casos no aparecerán muchas veces como denuncias electorales. Se dieron casos en que  los priístas expulsaron a los observadores electorales de la izquierda o los propios funcionarios del IFE abandonaron las casillas por el miedo, donde se dieron casos incluso de hombres armados amenazando, eso ayuda a la realización del fraude.

Esta claro que el PRI utilizará la represión de forma mas abierta, pero esta solo puede contrarrestarse con una lucha masiva y decidida de los jóvenes y trabajadores. Donde ha habido organización y participación masiva, los prisitas no han podido reprimir y se han tenido que replegar. Ante estas elecciones tan amañadas algunos jóvenes puedes sacar conclusiones equivocadas y ultraizquierdistas como la necesidad de la lucha armada (que si la realiza un pequeño grupo aislado esta condenada al fracaso). Ese es un motivo mas para impulsar una lucha de masas decidida.

AMLO debe dejar la moderación y llamar a luchar

Nunca ha habido elecciones democráticas en México, la gran burguesía mexicana es de lo más reaccionaria y conservadora y se opone a cualquier cambio por mínimo que sea. Ellos aceptan la alternancia de partidos que defienden firmemente sus intereses como el PRI y el PAN, quieren una izquierda domesticada como la de Jesús Ortega y Marcelo Ebrad. México es un ejemplo burdo de cómo las elecciones son solo un instrumento para legitimar la defensa de los intereses y privilegios de la burguesía.  Le temen a un gobierno encabezado por AMLO porque en torno a él millones de trabajadores del campo y la ciudad nos organizamos por un cambio que nos beneficie, lo cual no es posible sin atentar contra los privilegios del gran capital.

AMLO bajo la presión de la derecha del PRD que a su vez esta presionada por la opinión pública burguesa usó una táctica moderada. La republica Amorosa fue criticada primeramente por los medios de comunicación burgueses quienes no perdonan ni perdonarán la lucha que Obrador encabezo en 2006, por otro lado solo confundían a la gente que ahora veía que teníamos que aliarnos con burócratas oportunistas o no teníamos que luchar claramente contra la derecha.

Con un programa que claramente se posicionara a favor de la solución de la demanda de las masas, que incluyera la expropiación de los grandes consorcios de comunicación, las grandes industrias y la banca y una campaña que se apoyara en la base trabajadora y su movilización, aliado con la pequeña burguesía, sin hacer concesiones con los grandes capitalistas, hubiera animado más a los trabajadores quienes hubieran dado una respuesta aun mayor y hubieran derrotado al PRI el mismo 1° de Julio.

Por el contrario vemos que AMLO ha intentado demostrar, y creemos que lo hace sinceramente, que respetará la legalidad y los resultados, de hecho dejo desperdiciar oportunidades muy buenas para ir a la ofensiva contra el PRI, los potentados y Peña Nieto como en el segundo debate presidencial, donde Peña Nieto estaba en un claro desprestigio. En vez de ir a la ofensiva trató de demostrar que no se vengaría de los que hoy tienen el poder, pareciendo que se quería convencer a los hombres más ricos que gobiernan el país y a las instituciones Estatales y partidarias que les sirven de que respetarán el resultado electoral y se fueran a una contienda electoral limpia. Hoy vemos que esto no fue así y no van a dejar el poder fácilmente.

El día de ayer el IFE adelantó su informe media hora donde declaró que la tendencia era favorable a EPN para que hiciera su aparición el presidente espurio Felipe Calderón, quien habló de colaborar con la transición del poder con Peña Nieto y así ejercer mayor presión hacia AMLO.

AMLO en su declaración dijo que esperará hasta que haya resultados oficiales y definitivos para fijar una posición. El conteo distrito por distrito inicia el próximo miércoles 4 de julio. Señaló que las elecciones no fueron equitativas en donde dieron dinero a raudales y dijo a sus seguidores que tuvieran confianza, qué él no los iba a traicionar.

Para coronar la jornada electoral, Peña Nieto apareció con un discurso triunfalista hablando ya como futuro presidente y agradeciendo la colaboración que Calderón dará para el traslado del poder.

Ellos rompieron su legalidad, nosotros no podemos confiar en sus leyes

El IFE, los magistrados, las televisoras, el espurio presidente… llaman a que los conflictos post electorales se resuelvan por la vía legal. Pero las instituciones encargadas de impartir la legalidad y las propias leyes se han hecho para perpetuar el Status Quo. Esto lo vimos en el periodo prelectoral, en las campañas y el día de las elecciones. ¿Cómo podemos esperar que ahora actúen de forma distinta?

Los medios burgueses argumentarán que AMLO ya había firmado un pacto de civilidad donde aceptaría los resultados electorales y respetaría la legalidad. Nosotros respondemos desde ahora que fueron los priístas quienes violaron sus propias leyes cometiendo infinidad de delitos electorales bajo el solapo de sus propias instituciones. Ellos no respetan sus propias leyes ¿Por qué nosotros debemos de respetarlas?

Necesitamos un cambio de raíz del actual sistema y del Estado que defiende a los capitalistas como Slim, Azcarraga, Salinas Pliego o al mismo Chapo Guzmán. Esto no lo conseguiremos en sus tribunales burgueses, aunque también ahí debemos actuar para demostrar su ilegitimidad pero lo determinante será la lucha en las calles.

AMLO debe cambiar de táctica, debe de apoyarse en lo que le da su fuerza: la lucha de los jóvenes y trabajadores del campo y la ciudad. La lucha de clases es el motor de la historia y solo podremos acabar con el obsoleto Estado capitalista echando del poder a quienes se han apoderado de él, solo así podremos mandar al diablo a este Estado que se hizo para defenderles y así poder construir un Estado de los trabajadores.

Necesitamos dar una respuesta inmediata

En el 2006 millones tomamos las calles contra el fraude electoral, Calderón tuvo que tomar posesión con la cámara ocupada por los diputados de izquierda, rodeado de militares que lo protegían y con el pueblo protestando en las calles. Nos gustaría decir que este sexenio fue una pesadilla pero no fue un mal sueño sino una dura realidad que padecimos con decenas de miles de muertos, con ataques a los sindicatos, a los derechos laborales, con desempleo, con falta de estudio, con hambre.

Un gobierno del PRI significará esto y una represión más brutal. ¿Queremos más represiones como las de Atenco? ¿Queremos que dirija nuestros destinos un presidente estúpido que no sabe decir tres libros que ha leído? ¿Queremos mas rechazados en las universidades? ¿Queremos que los electricistas del SME se queden sin empleo y que continúen los ataques a los sindicatos? Entonces no tenemos otra salida, debemos luchar.

Durante el sexenio hemos protagonizado luchas como la defensa del ISSSTE, la defensa del petróleo y del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), pero al iniciar las elecciones había un estado de cierto desanimo, la derecha veía asegurada la imposición de Peña Nieto. Entonces vino el viernes negro, la maravillosa protesta de los estudiantes de la Universidad Iberoamericana contra Peña Nieto que fue un ejemplo y detonante de el estallido juvenil a nivel nacional que dio origen al movimiento #YoSoy132.

Debemos dar una respuesta rápida para contrarrestar la campaña que se da en los medios de comunicación nacionales e internacionales y que busca mostrar que no hay otra opción que aceptar los resultados de estas elecciones que quieren hacer ver como democráticas. Sin dudarlo AMLO debe llamar a luchar contra este nuevo fraude.

Preparemos una huelga general de 24 horas

Se empiezan a desarrollar reuniones de activistas para ver las acciones a tomar. El día de hoy, lunes 2 de julio, el movimiento #YoSoy132 esta convocando a una movilización a las 2:00 p.m. que partirá de la Estela de Luz y llegará al monumento a la Revolución. Esta acción refleja el animo de luchar y es correcta su realización. Pero si queremos verdaderamente triunfar no es suficiente con manifestaciones masivas, en el 2006 llegamos a movilizarnos 3 millones en un solo día y eso no detuvo el fraude. El cierre de campaña de AMLO en estas elecciones fue multitudinario con cientos de miles en las calles y eso no evito este nuevo fraude. Necesitamos un plan de acción coherente, si vamos de una marcha a otra a la larga terminaremos llegando a ningún lado. Tenemos que realizar un plan de acción orientado a acciones más radicales orientadas a golpear todos un día a una sola hora. El mejor método para esto es la realización de una primera huelga general de 24 horas.

El movimiento #YoSoy132 tiene fuerza con su espontaneidad pero eso se convierte en su debilidad, necesitamos un movimiento capaz de llevar adelante las tareas que la historia nos depara. A la par de que se debe luchar por un movimiento juvenil más organizado y cohesionado, es fundamental que las organizaciones de masas de los trabajadores le den la coherencia que el movimiento necesita.

Si no conseguimos dar una respuesta de masas en un corto tiempo, la opinión pública burguesa que en todos lados y a todas horas dice que el triunfo de Peña Nieto es irreversible, cundirá efecto y este será impuesto. En este caso aun así se sentarán las bases para iniciar el movimiento de resistencia en contra este nuevo gobierno que intentará llevar adelante el programa burgués de ataques a la clase obrera, los campesinos y la juventud.

La clase obrera ha jugado un papel en este movimiento, con la Organización Política de los Trabajadores y el Pueblo (OPT) que dirige el SME y que hizo frente único en estas elecciones para llevar a AMLO a la presidencia. El magisterio democrático también ha jugado un papel relevante. La mayoría de la base del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) que dirige AMLO, somos trabajadores, necesitamos poner nuestro sello en esta lucha. Nada se mueve sin el permiso de la clase obrera, si todos los trabajadores nos unimos y paramos la producción un día,  será una presión mil veces mayor que hacer solo una marcha multitudinaria.

Habrá sectores que han apoyado a AMLO que estén presionando para reconocer el triunfo de Peña Nieto como son los Chuchos, ADN, Marcelo Ebrad y Camacho Solís. Es un deber de la izquierda del PRD, de la izquierda y la base del Morena, de los comités municipales y delegacionales, de Morena Cultura y Morenaje y, así como de la OPT, el magisterio democrático y el movimiento juvenil en general, presionar para que luchemos contra la imposición de Peña Nieto. Tenemos que llamar a que AMLO encabece esta lucha pero que vaya hasta las últimas consecuencias para no quedarnos a medio camino como en el 2006.

¡Si quieren la imposición tendrán revolución!

Source: La Izquierda Socialista (Mexico)