Defender el empleo, empezando por ALTIFIBERS


La empresa de producción textil de El Alto ALTIFIBERS es el primer caso que tenemos en Bolivia de despidos masivo debido supuestamente a la crisis.

En realidad el cierre de esta empresa se venía preparando desde hace más de una década. En 2008 la propiedad de esta empresa decidió deslocalizar parte de la producción destinada al mercado estadounidense en el vecino Perú, en la ciudad de Arequipa. De hecho, el presidente de ALTIFIBERS SA, el ingeniero Humberto J. Bohrt A., es también presidente de PITACA SAC, la empresa constituida en Perú. 

La decisión, en su momento, fue atribuída a “la incertidumbre por la ampliación de las preferencias arancelarias con Estados Unidos”. Cabe recordar que en diciembre de 2008 la administración estadounidense de Bush decidió suspender los beneficios derivados de la Ley de Preferencias Comerciales Andinas y de Erradicación de la Droga (ATPDEA) en favor de Bolivia, que permitía exportar a los EEUU con cero aranceles. 

En su momento Bush motivó su decisión con una supuesta falta de cooperación de Bolivia en la lucha al narcotráfico. Se trataba en realidad de una represalia imperialista por la expulsión del embajador Goldberg. Obama hizo definitiva la suspensión de estas preferencias arancelarias al año siguiente, demostrando la fundamental coincidencia en cuanto a políticas imperialistas entre los dos partidos de la política norteamericana.

Sin estos beneficios, se calcula que en Bolivia se perdieron alrededor de 9000 empleos principalmente en los sectores textil y joyero. Entre las empresas afectadas por la quiebra, estuvo también AMETEX, luego reconstituida por el gobierno bajo el nombre de ENATEX y finalmente cerrada, echando en la calle a 900 trabajadores con sus familias y por las mismas razones que hoy lamentan los propietarios de ALTIFIBERS: falta de mercados.

Sin embargo esto es solo un pretexto. Como revisamos por el portal de periodismo investigativo DatosPerú en 2019 las exportaciones de PITACA SAC, han tenido dos exclusivos destinos: la misma Bolivia y China. Esto porque, como informa el Sistema Integrado de Información del Comercio Exterior del Perú, la sucursal peruana de ALTFIBERS, la PITACA SAC, ha sido capitalizada con inversiones chinas que actualmente ascienden al 26,5% de las cuotas accionarias. 

PITACA SAC, con muchos menos trabajadores y en condiciones laborales diferentes importa toda su materia prima desde Bolivia y exporta a nuestro mismo país y a China un valor aproximado de 4 millones de dólares (dato 2019). No es un problema de mercados, ni de ATPDEA ni de coronavirus lo que ha ocasionado el cierre de ALTIFIBERS, sino una estrategia empresarial totalmente lícita desde el punto de vista de la legalidad burguesa para maximizar los lucros. Con estas premisas, ni los pocos empleos generados en Arequipa están a salvo.

ALTIFIBERS ha anunciado que indemnizará a los 196 trabajadores desvinculados. Los dirigentes de la COB le están dando la espalda de la misma manera como dieron la espalda a los trabajadores de ENATEX. Incluso las razones son similares. Sin necesidad de mencionar la propuesta de ley de la bancada del MAS para prohibir los despidos solo por dos meses después de la cuarentena y en todo caso solo cuando no intervenga una quiebra, es evidente que la falta de independencia de la burocracia sindical no le permitirá defender el empleo en esta empresa.

Defender ALTIFIBERS, de hecho, significa levantar un programa de lucha contra todos los despidos. Un sector de la burocracia entiende que hacerlo pondría en segundo plano las movilizaciones por las elecciones en las cuales quiere involucrarse y probablemente saben bien que el MAS no evitará otras ENATEX, como no lo hizo en pasado y como su programa abocado a relanzar la economía con la participación empresarial no le permitirá hacer en futuro. Otro, quiere simplemente ir a ver que ofrece Añez, cuando anuncia planes de generación de empleo. 

Las excusas de los dueños de ALTIFIBERS son falsas y lo demostramos. Pero su accionar es perfectamente legal desde el punto de vista burgués. La única manera de resistir a la ofensiva patronal que en ALTIFIBERS simplemente empieza, es con la organización y la lucha de la clase trabajadora. Es necesario aprovechar la reanudación del grueso de la actividad productiva para realizar ampliados, empezando de los fabriles, debatir un programa de lucha por la ocupación y recuperación de empresas cerradas contra la crisis y el coronavirus y sostenerlo con la huelga general.