62056_gd.Asamblea de trabajadores de SEMAPA durante la toma de la empresa

El conflicto en SEMAPA y el derecho humano al agua


El artículo 20 de la nCPE reza el acceso al agua y alcantarillado constituyen derechos humanos, no son objeto de concesión ni privatización. La implementación de la Carta Magna significará hacer efectivo el derecho de toda persona… al acceso universal y equitativo a los servicios básicos de agua potable, alcantarillado, electricidad etc., lo cual quiere decir abarcar temas como la gestión de las empresas de agua y alcantarillado, las tarifas, la contaminación del medioambiente, los recursos y la ejecución de proyectos estratégicos que garanticen el acceso de la población a la red de alcantarillado y de agua potable.  

El conflicto en SEMAPA

El actual conflicto laboral y las presiones que sufre SEMAPA (CBBA) son en este sentido una mala señal. Hace 5 meses 150 trabajadores de SEMAPA fueron despedidos por el gerente de la empresa Anaya el cual justifica la medida con la necesidad de respectar el techo presupuestario fijado por el Ministerio de Economía y Finanzas. Los trabajadores por su parte son respaldados por una resolución del Ministerio de Trabajo que considera injustificados los despidos. 45 trabajadores tomaron las instalaciones de la empresa y anunciaron medidas de hecho apoyados por la Federación de Constructores y la FEJUVE. Por su parte Anaya exige que la policía y la Prefectura protejan las instalaciones de SEMAPA, lo cual a casi 10 años de la Guerra del Agua deja prever una nueva radicalización del conflicto. Hasta hoy la empresa no ha logrado todavía ampliar sensiblemente la cobertura de la red hídrica ni rebajar las tarifas como se muestra en el cuadro publicado en esta página, tampoco se ha avanzado en el abastecimiento hídrico de la Zona Sur, donde los vecinos han construidos por su cuenta pequeñas redes de agua potable al costo de 200 USD por familia. La inaceptable actitud del gerente quiere sugerir que la culpa de toda la situación es de los trabajadores: la realidad es bien distinta.

La dramática insurgencia de SEMAPA

SEMAPA renació tras la expulsión de Aguas del Tunari, la multinacional participada por la empresa norteamericana BECHETEL, la italiana EDISON, la española ABENGOA y un grupo de empresarios bolivianos entre los cuales destacan Andrés Petricevic, el terrateniente cruceño que provocó el fracaso del Banco Unión rescatado con dinero público, Samuel Doria Medina, de SOBOCE y UN, y Julio León Prado, principal accionista del Banco Bisa. Como ETI TELECOM, la sociedad italiana otrora dueña de ENTEL, Aguas del Tunari estableció su sede en territorio holandés para gozar de los tratados bilaterales de protección a las inversiones entre Países Bajos y Bolivia. Cuando SEMAPA fue creada – tras las movilizaciones de la Guerra del Agua – heredó las deudas de Aguas del Tunari y un monto de 25 millones de dólares demandado por las multinacionales. SEMAPA no pudo acceder a otros créditos por las presiones de las entidades financieras internacionales las cuales imponen el pago de todas sus obligaciones antes de otorgar nuevos préstamos. Sin embargo el mismo Banco Mundial en 2007 ha reconocido un crédito de 10 millones de dólares a SAGUAPAC, la cooperativa de Santa Cruz, a pesar de sus deudas de 50 millones de dólares (26 más que SEMAPA). A los 10 millones de USD del Banco Mundial SAGUAPAC suma otros 5 de la Cooperación Andina de Fomento, sin embargo el proyecto de ampliación del servicio de alcantarillado al momento abarca solo el 58% de los hogares en el área de concesión de la empresa, es decir primero, segundo y parte del tercer anillo (Fuente: SAGUAPAC). La cooperativa cruceña está implicada en la desaparición de fondos de la quiebra del Banco Sur y del Big Beni y posiblemente en el caso de terrorismo de Rosza. Este supuesto modelo de eficiencia manejado por las logias cruceñas tiene tarifas altas y a pesar de ser una cooperativa mantiene a sus gerentes con salarios lujosos, mientras en 2003 recortó de un 40% el sueldo de los trabajadores. La disparidad de trato entre SEMAPA y SAGUAPAC es porque a SEMAPA, como su par alteña, no se perdona el hecho de haber nacido de la lucha del pueblo.

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Las presiones internacionales

Los despidos en SEMAPA son impuestos por aquellos organismos que financian el proyecto Misicuni o la ampliación de la red hacia la zona sur de Cochabamba. Como en el caso de YPFB (véase El Militante n.4) el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ha supeditado la concesión de créditos a una reestructuración de la planilla que reduzca de 7 a 2 el número de trabajadores por cada 1000 conexiones y en general un manejo de tipo empresarial, es decir solvencia financiera y capacidad de generar ganancias propias. Las mismas presiones de los organismos internacionales están llevando la empresa potosina AAPOS al camino de elevar las tarifas. AAPOS había contraído una deuda de aproximadamente 7,6 millones de euros con el banco alemán KFW. Esta deuda fue condonada pero la empresa potosina debe seguir reembolsándola  al TGN por lo cual no puede acceder a nuevos préstamos. La mayoría de los vecinos de Potosí tienen agua solo en las mañanas, siendo este recurso desviado hacia la actividad minera y AAPOS fue sancionada porque el agua no es potable: a pesar de esto se planea aumentar las tarifas por su situación crediticia.

Los problemas en SEMAPA

Si el imperialismo ve en SEMAPA un modelo que se tiene que aplastar, boicoteándolo, para demostrar que la nacionalización del agua no es viable, por la misma razón los trabajadores y el pueblo debemos defenderla revertiendo su lenta agonía. SEMAPA puede sobrevivir y mantener sus niveles ocupacionales solo si es un modelo de participación popular, de transparencia y esmero para hacer del agua un verdadero derecho humano. Más allá de las presiones internacionales una serie de problemas internos hacen difícil la situación de SEMAPA. Las tarifas se mantienen muy altas porque la empresa cumpla con sus obligaciones crediticias. El control popular se ha convertido en su opuesto. Los 4 representantes de las zonas de la ciudad son elegidos por 2 años para representar una minoría en el Directorio de la empresa frente a una mayoría compuesta por delegados del gobierno, de la Prefectura, del Municipio etc. Durante su gestión no responden a ninguna instancia popular ni son revocables por lo cual los vecinos han ido paulatinamente alejándose de las elecciones mientras estas se hacían terreno de pugna partidaria, alimentando también fenómenos de nepotismo en la empresa. En la actualidad los trabajadores y el pueblo no tienen ninguna fiscalización sobre el manejo de los recursos de SEMAPA. Anaya dice que el sueldo de los 150 trabajadores despedidos sobrepasa el techo presupuestario de la empresa pero ¿Cuánto gana el y cuanto los demás gerentes, representantes y ejecutivos?

El derecho humano al agua

El derecho humano al agua no tiene precio, es decir el acceso al agua potable y a la red de alcantarillado deben ser garantizados y gratuitos para todos. Otros dirán que Bolivia no tiene recursos propios para poder prescindir de los prestamos y las presiones internacionales ¿es cierto? El Ministro de Minería ha informado recientemente que el repunte de la actividad minera el año pasado ha generado ganancias por 2000 millones de dólares, de los cuales solo 94,1 se quedaron en el país (el 4,7%). Multinacionales y pequeñas empresas (excluyendo las cooperativas) representa el 70% de estas ganancias que se va fuera del país y vuelve en forma de préstamos onerosos. La actividad minera privada es el principal responsable de la contaminación de las aguas, a pesar de esto en 2007 multinacionales y empresarios mineros han invertido la irrisoria suma de 3000 dólares como gastos en preservación y saneamiento del medioambiente, los mismos gastos que en 10 años el Estado tuvo que incrementar de 71 millones de USD (Fuente: INE). Los Petricevic responsables de pactar con el imperialismo la venta de recursos naturales siguen accionistas de un banco, el Unión, que ellos mismos llevaron a la quiebra y fue rescatado con dinero público. Expropiando y nacionalizando bajo el control obrero las multinacionales y los empresarios mineros, los bancos, las grandes empresas y los latifundios tendríamos dinero de sobra para hacer del agua, de la salud, de la educación y del trabajo auténticos derechos universales.

Perspectivas para la lucha en SEMAPA

Mientras escribimos la policía ha intervenido la ocupación de de las plantas de SEMAPA denunciando 21 de los exLos trabajadores en la FELCC como criminales trabajadores que luchaban por ser reintegrados en su fuente de trabajo, a pesar de ser respaldados por una resolución ministerial. El movimiento obrero, campesino, y todos los activistas y los revolucionarios no podemos permitir este atropello a la lucha de estos compañeros trabajadores. La defensa de SEMAPA cercada por presiones internas e internacionales es tarea de toda la clase trabajadora y del pueblo en la lucha por el derecho universal al agua.  Como en la Guerra del Agua los trabajadores deberían llegar barrio por barrio, junta por junta, explicando las razones de su lucha y enmarcándola en la lucha general por el derecho al agua. Caso contrario sus reivindicaciones, a pesar del apoyo actual, podrían ser aisladas por la propaganda de los adversarios de SEMAPA. El Ministerio de Finanzas debe salir de su posición neutra frente a la resolución del Ministerio de Trabajo: el único techo presupuestario es el que permite hacer del agua derecho universal. Actualmente en Cochabamba solo el 47% de los hogares en el área de concesión de SEMAPA tienen agua potable y solo el 51% tiene acceso a la red de alcantarillado. Queremos una relación de 2 trabajadores por cada 1000 conexiones ¡pues aumentaremos las conexiones hasta llegar a todos! Se deberían remover del balance de SEMAPA las deudas anteriores (de Aguas del Tunari) y otorgarle los créditos necesarios para ejecutar los proyectos de ampliación sin depender de los préstamos y las injerencias internacionales, sometiéndolos al control popular. A casi diez años de la Guerra del Agua las mismas organizaciones sindicales y sociales que la protagonizaron deberían hacer un balance de los límites de aquella experiencia planteando la necesidad de profundizar y hacer efectivo el control popular sobre la empresa, con un directorio en el cual sean mayoría los trabajadores de la misma y los delegados revocables elegidos en asambleas de cada distrito y que respondan exclusivamente a estas instancias. En fin la lucha por la defensa del trabajo en SEMAPA y por la sobrevivencia de la misma empresa debe ser parte de la lucha que ya empieza para definir con cual modelo implementar y profundizar la nCPE: el modelo de la nacionalización y la independencia, de la participación y control popular, o en su caso el modelo de una imposible coexistencia con el capitalismo que con una mano da, con la otra cobra el doble que ha dado y con los pies patea para hacer tambalear nuestro proceso de cambio.