potosi

El MAS es gobierno en Potosí: ¿Y ahora qué?


La victoria de Cervantes en las elecciones para nuestra alcaldía se debe exclusivamente a dos factores: el voto duro del MAS y la división de la oposición. De hecho con relación a las subnacionales de 2010, el MAS conquista apenas 1852 de los más de 20 mil nuevos electores en la elección a Alcalde y pierde 6926 votos en la elección para concejales que se traducen en un concejal menos. Estos son los “aportes” a la votación al MAS que han dado los invitados, cooptados del área del AS, y las divisiones internas al mismo MAS. Con esto y con un 70% de la ciudad y el concejo municipal en contra, hay poco por celebrar.

Este resultado se debe a la manera de hacer, o no hacer, política en nuestra ciudad. En vez de salir a buscar representar las aspiraciones del pueblo pobre y trabajador de Potosí, la militancia del MAS ha enterrado la cabeza como avestruz dejando que las banderas de las luchas sociales en nuestra ciudad sean enarboladas por la oposición. En vez de combatir esta oposición con un activismo político que abra a las masas nuevas posibilidades de participación y protagonismo, se ha buscado la maniobra, la cooptación de adversarios políticos y la despolitización del discurso. Así, en vez del cambio, el MAS ha representado la conservación.

Ahora que está al poder pero en minoría, el MAS en Potosí tiene frente a sí solo dos opciones: o continuar en la misma senda de estos errores, con el más que concreto riesgo de profundizar sus divisiones internas y alejarse aún más del pueblo, o, al contrario, reavivar el entusiasmo de las masas y superar con la movilización de estas las trabas que pueda interponerle la oposición, empezando por afrontar los más urgentes problemas sociales de la clase trabajadora y el pueblo pobre de nuestra ciudad. Por esto desde las nuevas autoridades electas y la dirección del MAS debería plantearse un programa de gobierno municipal para los próximos 100 días que incluya pocos y claros puntos para hacer entender con quién y para quienes gobernará el MAS. Sugerimos algunas emergencias, como ser:

– Equipamiento médico y dotación de ítems para las salas de neonatología de nuestros hospitales públicos, para liberarnos de la macabra primacía de ser la capital donde más neonatos mueren por falta de infraestructura en salud (de 5 a 6 infantes mueren cada mes en el Bracamonte por estos motivos);

– Fortalecimiento del Servicio Legal Integral Municipal, para dar patrocinio legal gratuito a las víctimas de violencia de género que, según estadísticas, cada 4,5 horas acuden a la Fiscalía buscando justicia, así como a los trabajadores que ven sus derechos pisoteados;

– Reforma tributaria para que quien tiene más (autos de lujo y más de una vivienda) pague más impuestos municipales, con el fin de lanzar un programa para la refacción del centro histórico y de “cero calles sin asfalto y obras de urbanización” realizado creando empleos para trabajadores y trabajadoras;

– Que los escaños conquistados sirvan para amplificar y organizar las luchas juveniles, obreras y de vecinos por educación, trabajo, vivienda, salud y espacios de socialización.

Salud, educación, vivienda, trabajo y espacios de organización democrática que permitan a las mayorías de hacer valer sus derechos sobre las minorías empoderadas; estas son las prioridades del pueblo y lo que caracteriza a la izquierda. Este es entonces el cometido del MAS y como el pueblo juzgará su acción de gobierno municipal, sacando las debidas consecuencias.