¡ES HORA DE LA CONTRAOFENSIVA!


Lenin decía que la política es economía concentrada, es decir que la situación económica condiciona las decisiones y el escenario de la política y el desarrollo mismo de la lucha entre las clases sociales. Por ejemplo la superinflación de los ’80 permitió desmantelar el aparato productivo nacional y abrir el país al neoliberalismo. Si uno revisa los datos oficiales de la economía nacional hoy parece que todo vaya bien: tenemos una alta tasa de crecimiento económico, por primera vez exportamos más de lo que importamos y con un manejo más cuidadoso de las finanzas públicas acumulamos dinero en las cajas del Estado (Reservas Internacionales Netas – RIN) sin necesidad de pedir préstamos, lo que se llama superávit. Los trabajadores los campesinos y los jóvenes debemos necesariamente leer críticamente la situación económica nacional y discutir de las posibilidades futuras para plantear nuestra perspectiva. El marxismo es un instrumento imprescindible en esta tarea, como demuestra el simple hecho que los marxistas ya hace una década preveían la inevitable actual crisis del capitalismo. Comenzamos preguntando de manera resumida:

1) ¿Cuál son las causas de la actual bonanza económica?

Bolivia depende en larga medida y todavía de la exportación de materias primas es decir que los ingresos y todos los gastos del Estado dependen de la exportación de petróleo, gas y minerales. La minería, la extracción de hidrocarburos y la manufactura industrial representan el 97% aproximadamente de las exportaciones nacionales a través de las cuales ingresa dinero al país justificando el superávit del que tanto se habla. Estas actividades representan además el 30% de la riqueza producida en el país y sobre todo aportan por un 36% a la recaudación tributaria del Estado, queriendo tomar en cuenta solo el Impuesto sobre Utilidades de Empresas (IUE) y el Impuesto Directo a los Hidrocarburos, y sin calcular regalías y otros impuestos. El mismo crecimiento registrado en este año por el Producto Interno Bruto (PIB), es decir la riqueza producida en el país, se debe en larga medida al crecimiento de la minería (+53,84%) a su vez determinado por las actividades de San Cristóbal la mina que de por sí ha representado el 50% del crecimiento del PIB en el primer semestre del 2008.

2) ¿Quién se ha beneficiado de esta bonanza?

La política del gobierno para desarrollar el país está orientada a aumentar la presión fiscal sobre las empresas a cambio de seguridad jurídica. El resultado es que San Cristóbal está en mano privada y que los grandes campos gasíferos y de petróleo del país siguen manejados por Petrobras y otras. Mientras YPFB busca nuevos pozos e inversiones para hacer frente a la escasez de combustible en el país las multinacionales que operan en San Antonio, Margarita etc. aprovechando del aumento del precio de los hidrocarburos han acrecentado sus beneficios prácticamente sin inversiones y sobre todo con una tendencia negativa en cuanto a tasa de crecimiento de la producción de gas, que fue par a 0% en el 2006 para rodear un mínimo 2% en el 2008, o de petróleo que bajó de los 50 barriles diarios del 2005 a los 47 del 2008, como se deduce de los datos de la Superintendencia de Hidrocarburos. Pese a esto las multinacionales aumentaron sus ganancias de unos 25 millones de dólares tan solo en el primer trimestre del 2008. De la misma manera en la minería la producción de estaño por ejemplo bajó de un 16% pero las ganancias aumentaron de un 40% aproximadamente gracias al alza del precio de minerales. Las multinacionales siguen siendo los principales beneficiaros en estos fundamentales sectores productivos. De la producción de San Cristóbal el 55% se va al exterior por costos de transformación del metal, sin tomar en cuenta la repartición de las utilidades que esta empresa genera para sus asociados capitalistas extranjeros. Así mientras en Potosí dirigentes mediocres pelean por las migajas dejadas por San Cristóbal empleando unos 200 trabajadores, el departamento vive la paradoja de ser al mismo tiempo el con el más alto  crecimiento de las exportaciones y el más pobre del país. Donde hay beneficiados hay quienes pierden, y a perder es en primer instancia la clase trabajadora, sometida a una salvaje explotación. Los obreros bolivianos trabajan 3 horas más por semana respecto a cuanto trabajaban en el 1999, hasta llegar a las 54 horas promedias de los mineros empleados en cooperativas y de los obreros de las empresas de servicios. La industria manufacturera y la industria extractiva (gas y minería) han incrementado de manera asombrosa sus ganancias en los últimos dos años: si tomamos en cuenta el periodo entre 1999 y 2006 el incremento ha sido de aproximadamente 2000 millones de bolivianos anuales, mientras tanto el porcentaje del numero de los ocupados en estas ramas económicas sobre el total de los trabajadores nacionales se reducía en el mismo periodo del 18 al 15% y  el poder adquisitivo de los salarios ha perdido un 7% tan solo en el 2007. Los empresarios privados se reivindican sector productivo que genera riqueza y trabajo, pero estas estadísticas  demuestran  claramente  que  es  lo  que ellos producen: riqueza y ganancias para sus bolsillos, explotación y desempleo para los demás.

3) ¿Seremos afectados por la crisis económica mundial?

Los economistas del gobierno deberían acabar con la propaganda y comenzar a decir la verdad sobre este tema para que la base social del cambio, los trabajadores asalariados, los campesinos y los jóvenes tengamos una visión clara de lo que se prepara. Por efecto de la crisis económica mundial millones de fuente de trabajo en Europa y EEUU están en riesgo. Consecuentemente se reducen las capacidades de consumo en los países más desarrollado, reduciéndose la demanda hay fábricas que cierran, cerrando fábricas cae la demanda mundial de materias primas como minerales e hidrocarburos. La caída del precio de estas materias primas ya está amenazando miles de fuente de trabajo directo. Según los resultados de una encuesta realizada por la Cámara Nacional de Industria entre las empresas manufactureras el 25% de las grandes industrias y el 10% de las medianas tuvieron ya una reducción de empleados en el primer semestre del 2008, mientras un 9% aproximadamente piensa con realizar otros despidos hasta finalizar el año. Los empresarios entrevistados además en su mayoría afirmaron que la producción ha aumentado aunque se sigue manteniendo por debajo de la capacidad productiva de sus plantas. Un 18% lamenta un “alto costo” de la mano de obra como causa del aumento de sus precios de venta y declara de tener deudas con los bancos hasta el 150% de su patrimonio, especie en los sectores que tuvieron mejor desempeño como la producción de alimentos y bebidas. Cabe decir que esta encuesta fue publicada en el mes de agosto de este año antes del estallido de la crisis. En otras palabras los mismos empresarios han hecho ya su declaración de guerra a la clase obrera anunciando más despidos y más explotación para cobrar a los trabajadores los efectos de la crisis. Y en el futuro las cosas no serán mejores. La Confederación de Empresarios Privados ha anunciado una reducción del 57% de las inversiones a partir del 2009, lo que agrava el escenario.

4) ¿Qué plantea el gobierno?

Las contramedidas del gobierno se concentran en un plan extraordinario de inversiones en infraestructura, como caminos, electrificación etc. y en el apoyo a la micro y pequeña empresa. Estas son medidas clásicas del reformismo, teoría económica desarrollada en Europa que se cree más adapta a la situación boliviana que el revolucionario marxismo. ¿Cómo se financian los planes extraordinarios de inversión en infraestructuras? Obviamente con el dinero procedente de la venta de gas, petróleo y minerales. El 14 de noviembre un comunicado de prensa publicado en la pagina internet del Ministerio de Hacienda preveía un ulterior crecimiento de la economía boliviana “aun con un precio promedio de 74 dólares por barril en el 2009”, demostrando la total incomprensión de la profundidad de la crisis. Actualmente el petróleo se vende aproximadamente a 40 $ por barril y Merryl Lynch, una autorizada firma del mundo de la finanza, prevé que en el 2009 podría bajar hasta los 25 $, mientras el zinc ya bajó por debajo de los 0,50 ctvs. de dólar por libra fina. Esto quiere decir menos ingresos para el Estado y el gobierno para cumplir con sus objetivos deberá recurrir a deudas o a emisión de moneda. En una situación en la cual la economía se estanca los efectos sobre la inflación boliviana, entre las más altas del planeta, serán devastadores. Y por fin sobre la pequeña empresa, sobre esta idea de capitalismo andino en el cual todos somos pequeños productores preguntamos: ¿Dónde está la novedad? Según FUNDEMPRESA el 74% de las empresas que nacen son unipersonales y se dedican sobre todo al comercio y a pequeñas actividades empresariales y de artesanía. El sector de la microempresa genera el 83% del empleo pero produce solo el 26% de la riqueza nacional. De hecho el empleo generado por la microempresa es el que tiene el más alto nivel de inestabilidad, falta de garantía para los trabajadores y los salarios más bajos. Como consecuencia casi el 80% de las empresas que son canceladas son de este sector, que es de pura sobrevivencia y solo reparte pobreza.

5) ¿Qué plantean los empresarios privados?

La Confederación de Empresarios Privados CEPB ha publicado un documento de análisis de 140 páginas en el cual expresan su preocupación principal, es decir la inflación, y presentan sus recetas. Los empresarios son inquietos porque si antes por ejemplo podían exportar  aceite de soya a 1$ por litro ahora tienen que venderlo a 1,50$ por efecto de la inflación y esto reduce la competitividad de las empresas bolivianas. Cabe recordar que los empresarios han sido los principales y únicos beneficiados de la inflación. Para combatir el alza de los precios el Banco Central de Bolivia ha vendido títulos con los cuales recibe dinero prestado de particulares y se propone devolverlo con intereses a una fecha determinada. El objetivo es sacar dinero de la economía porque si en el país circula demasiado dinero y la producción no crece esto reduce el valor del dinero mismo y ocasiona inflación. Bueno los bancos privados han sido los principales inversores en títulos del BCB y con esta actividad especulativa han aumentado sus ganancias del 87% el año pasado. Ahora los empresarios piden que el gobierno reduzca sus gastos, es decir menos Renta Dignidad, menos Juancito Pinto, menos inversiones etc., congele los salarios para combatir la inflación, y devalúe la moneda nacional para hacer más competitivas las exportaciones. ¿Quién pagaría la factura de estas medidas? Los trabajadores obviamente que verían fuertemente reducido el poder adquisitivo de sus salarios.

6) ¿Qué debemos exigir los trabajadores?

Frente a las amenazas y al chantaje de los empresarios privados hay una sola receta practicable: impedir por ley cualquier despido, tomar el control pleno y efectivo de los recursos naturales, expropiar la burguesía nacional parasitaria y concentrar capitales en un plan de industrialización del país financiado con recursos del Estado y dirigido por la participación activa de trabajadores y campesinos. La lucha para imponer que la crisis la paguen los burgueses que la ocasionaron será el terreno decisivo en el desarrollo del proceso revolucionario que vive nuestro país. La COB debería comenzar a redactar el programa de trabajadores y campesinos para enfrentar la crisis, socializarlo en asambleas en cada lugar de trabajo y sostenerlo finalmente con la huelga para mostrar su unidad y fuerza a los patrones. Una vez más insistimos en nuestra conclusión: la situación económica prueba que el socialismo, lo que planteamos, es la única salida que nos puede garantizar la victoria final y cumplir definitivamente con nuestras necesidades de pan, trabajo, salud y vivienda para todos dentro un país más prospero y democrático de verdad.