Honduras: Diálogo en Costa Rica: una trampa para desmovilizar


Todo diálogo  que se entabla sobre cualquier situación concreta, frecuentemente fracasa o termina en que alguna de las partes impone sus criterios que se están dilucidando en la mesa de negociaciones.

Es característico de toda mesa  de conferencia en que se pretende buscar  la solución de cualquier tipo de conflictos ,  los solicitantes o auspiciadores del encuentro  generalmente son quienes  tienen las de perder de mantenerse el   conflicto planteado y lo que se busca es ganar tiempo, ya sea para rescatar fuerzas en las discusiones y si se trata de conflictos bélicos o situaciones de cualquier tipo de confrontaciones, esperar el avance de posiciones o  principalmente jugar al desgaste del enemigo y sobre todo lograr el reconocimiento  y apoyo de la opinión pública, ya sea local, internacional o mundial, dependiendo la ubicación o magnitud del conflicto que se quiere dirimir en las discusiones.

Quienes  hemos participado  en conflictos en calidad de negociadores, ya sean  en situaciones locales, sindicales, político o de carácter nacional, más aún  donde están en juego intereses de grupos humanos sabemos lo tedioso que son las mesas de diálogo, la historia nos muestra innumerables mesas de negociaciones de problemas regionales o mundiales en estos últimos tiempos y su forma de desarrollo y contenido, principalmente  de como terminaron esos acontecimiento,  que  siempre o casi siempre los remedios fueron peor que las enfermedades. Eventos que cuando no fracasaron concluyeron en que una de  las partes es decir la más fuerte, la que tenía el poder de la fuerza y no siempre la razón de sus principios sale triunfante. Sin embargo  para la exportación los dialogantes generalmente firman la consabida declaración mentirosa indicando de que: “amabas partes en conflictos quedaron satisfechas”. Un dicho popular dice: “nunca se ha visto un monumento erigido en honor de alguna comisión de diálogo”.

En el golpe de estado en Honduras, cuando el pueblo sale a  las calles indignado y se enfrenta con la verdad de la justeza de sus principios  en contra el gorilismo que asaltó el gobierno legitimo, aparecen los principales responsables  de todos los golpes fascistas que se han dado en el continente, temerosos de ver a los pueblos en movimiento y en son de tapar su intervencionismo y su globo  de ensayo en contra de los pueblos y gobiernos del ALBA, la señora Clinton Secretaria de estado norteamericano hace aparecer  al faldero componedor de sus intereses el presidente  Arias de Costa Rica, ofreciendo su  cómplice y disimulada mediación  de un conflicto, cuyos gestores son ellos mismos.

Arias tiene práctica  en prestarse para componer la furia de pueblos que gritan la realidad de sus causas, con su pose de “neutral” nos demostró al inicio de las negociaciones entre gobierno democrático Hondureño vs. Gorilas, sus obsecuencias a los dictados de los EE.UU.

Esto hechos de Honduras, son los resabios y efectos “colaterales” y   retardado de las negociaciones que presidió Arias  el año 1983 cuando se creó el grupo Contadora, a solicitud de un grupo de países, cuyos gobiernos no menos serviles al imperio, promovieron los ya famosos “ acuerdos de contadora,” que se basaron fundamentalmente, en la impunidad de los crímenes que se cometieron especialmente, contra el pueblo de Nicaragua, Guatemala, y el Salvador, y Honduras como plataforma de agresión bajo la batuta del criminal internacional Negro Ponte hijo predilecto de los halcones Norteamericanos ,hoy gozando de buena salud y en los mismos menesteres que sabe hacer, cometer los mismos delitos en otras latitudes y con la misma  impunidad..

Arias alaba esos acuerdos, claro si le valió  un jugoso premio  monetario que conlleva el premio Nobel de la paz, en este caso de Contadora y otros se consiguió la paz, con impunidad y la paz de los cementerios, ésos criminales que no fueron juzgados en la época gracias a los acuerdos mencionados, son los mismos y sus herederos los que aun siguen pululando en los pueblos de Centro América bajo el respaldo consecuente de los EE.UU.

Así mismo el comedido presidente Arias en la oportunidad ensalzó también los diálogos y acuerdos de Oslo entre Palestina e Israel, en su justificación de servilismo sentencia de  que “hay que dialogar siempre” y sin embargo en la práctica igual al caso del grupo Contadora, los resultados están a la vista, los mismo criminales Israelita y los continuadores de sus políticas de genocidio e invasión, siguen sembrando el terror contra el pueblo Palestino.

Ambos acuerdos mencionados dados como ejemplos  por el  presidente Arias,  logrados casi en la misma época, no han dejado de ser  una trampa para los pueblos que creyeron en el diálogo, impuesto por la fuerza y con árbitros comprados.

Ahora El Presidente Obama con el “aborto de dialogo de Costa Rica”, llamado así certeramente por el Presidente Chávez, deberá  tratar de salir airoso de lo que mandó hacer a su Secretaria de Estado Sra. Clinton o quedará como una anécdota más de las gambetas  de Obama, cuando también dice que los acuerdos de Oslo se “deben de  cumplir”, ante los oídos sordos de los sionistas Israelíes o es que quiere que los `pueblos pasemos por tarados-.

De que existen contradicciones dentro del gobierno de los EE.UU., las hay, pero no podemos llevarnos a confusiones en la interpretación de las posiciones que viene adoptando los diferentes voceros del Imperio empezando por el Presidente Obama, seguido por otros funcionarios de alto y mediano rango, sólo  son contradicciones secundarias que en nada alteran la esencia y ser del espíritu intervencionista  y reiterativa de la política  de los EE.UU. que viene imprimiendo la nueva administración norteamericana, ya que  es el mismo lobo con otro color de piel..

La moraleja del “aborto de diálogo en Costa Rica”, nos dice que cuando los pueblos están en la calle y con la decisión de alcanzar sus objetivos de derrotar al fascismo, es contraproducente aceptar diálogos fraudulentos y desmovilizadores, por que fomentan las esperanzas de los sectores más atrasados que a veces prefieren aceptar una paz de rodillas que continuar una lucha con dignidad.

No se trata de desahuciar el parlamento o la discusión franca de cualquier problema, la cuestión cardinal es quien y en qué circunstancias se plantea iniciar un diálogo, la derecha tiene por costumbre plantear mesas de diálogos sólo cuando así le conviene a sus intereses, a veces es necesario dialogar para avanzar sin que eso signifique tranzar.

Este golpe apoyado por los EE.UU., aunque el Presidente Zelaya no quiere o no se atreva todavía reconocerlo así, tendrá mucha tela que cortar, pero para el pueblo Hondureño y sus fuerzas revolucionarias es una experiencia que le está costando sangre  y al evidenciar en la práctica que el poder está en sus propias fuerzas  con  unidad y con los métodos de lucha   que el mismo pueblo se da, es posible vencer.

 

José Justiniano Lijerón

Es ex Dirigente de la Central Obrera Boliviana (COB)