¡Por el derecho al sindicato y el control obrero en las empresas estatales!


Los trabajadores de la Empresa Boliviana de Almendras (EBA), la Empresa Boliviana del Oro (EBO), Lácteosbol, Cartónbol, la Planta de Cítricos y la Empresa de Palmitos, son considerados “servidores públicos” y, en base a una ley de 1999 (Ley 2027, de Banzer), no gozan de una serie de derechos económicos y a la sindicalización. Como refería un anónimo trabajador de Cartónbol entrevistado en un estudio del CEDLA, su salario al neto de los descuentos de las AFP es de 1200 bolivianos. Además están totalmente excluidos de cualquier participación en la administración.

Esta es una cuestión fundamental. Solo con una participación directa de los trabajadores en la producción es posible convertirlos realmente en baluarte contra la derecha, evitar problemas en la producción – como las averías sufridas por ejemplo en la eléctrica Guarachi – y sobre todo eliminar la corrupción, que desde FANCESA hasta Papelbol, sigue siendo una plaga de las empresas estatales. Sin participación de los trabajadores a lo mejor puede consolidarse un capitalismo de Estado donde el Estado es un capitalista (explotador) entre los demás y/o un monstruo burocrático que cultiva privilegios y corrupción conduciendo al fracaso, como fue la URSS.

Antes que hacer llamados a asumir la dirección del proceso el gobierno debería meter a los trabajadores en condición de aprender a hacerlo, sino aquellas apelaciones no dejan de ser hipócritas y proteger a los corruptos. Para la COB la situación de los trabajadores de empresas estatales debe ser ocasión para poner su relación con el gobierno sobre una base política avanzada, defendiendo y exigiendo el derecho a la sindicalización y abriendo el debate sobre el control obrero.