Italia: ¡los trabajadores no somos carne de cañón!


El lunes 30 de marzo los camaradas de Sinistra Classe Rivoluzione (Izquierda Clase Revolución), sección italiana de la CMI, convocaron a una asamblea de todos los trabajadores y activistas sindicales en lucha contra el mantenimiento de la producción durante la pandemia. La asamblea, que se celebró en red, reunió centenares de trabajadores de las decenas y decenas de empresas, grandes y pequeñas, donde hubo huelgas en defensa de la vida, el empleo y el salario, huelgas en muchos casos impulsadas gracias a la intervención de nuestros camaradas. En la mayoría de los casos han sido estas huelgas, y no los decretos del gobierno, a defender vidas obreras. Al final se lanzó este llamado a los trabajadores de todo el mundo, que ha sido suscritos por miles a nivel internacional.

Somos un grupo de militantes sindicales italianos reunidos para discutir la dramática crisis que afecta a Italia y a toda la humanidad.

Lanzamos este llamamiento a los trabajadores del mundo porque este no es un problema italiano, sino internacional. El virus no reconoce las fronteras nacionales, así como la crisis económica no respeta estas fronteras. Creemos que nuestra experiencia tiene muchas lecciones para los trabajadores de otros países.

Nuestro gobierno ha pedido a todos que se queden en casa para prevenir la propagación de la enfermedad. Pero esto no se aplica a millones de trabajadores que se ven obligados a trabajar en industrias y sectores no esenciales. La única razón por la que nos vemos obligados a trabajar es para garantizar las ganancias de los dueños de negocios.

El gobierno, al negarse a ordenar el cierre de todos los productos no esenciales, pone en riesgo nuestra salud y la de nuestras familias, exponiéndolas al contagio. Nuestra salud se sacrifica en el altar de la ganancia.

La situación que enfrentan los trabajadores de la salud es aún peor. Los hospitales se han convertido en centros de contagio, con personal que debe atender a los pacientes sin tener el equipo de seguridad adecuado y sin las pruebas tan urgentes y necesarias. El sistema de salud está literalmente colapsando bajo la presión de la pandemia debido a años de subfinanciación y privatización.

Como líderes sindicales, delegados y trabajadores comunes, creemos que por esta situación ha llegado la hora de asumir en nuestras propias manos la responsabilidad de nuestro destino.

Exigimos que todas las fábricas y empresas que no producen bienes esenciales permanezcan cerradas con el reconocimiento total de los salarios por parte de la empresa. Si los propietarios no aceptan, en cualquier lugar sea posible se debe hacer huelga y detener la producción. Las huelgas que han estallado en Italia, Francia, España, Estados Unidos, Canadá y otros países confirman que los trabajadores de todos los países entienden la situación perfectamente y no están dispuestos a actuar como carne de cañón para el lucro.

Se deben formar comités en todos los lugares de trabajo para monitorear la aplicación de las medidas de salud y seguridad necesarias. Estos deben incluir delegados elegidos por los trabajadores y revocables en cualquier momento. La tarea de estos comités es imponer el saneamiento de todas las plantas y estaciones de trabajo, así como el cumplimiento de todas las medidas de seguridad. Los trabajadores deben poder detener la producción en presencia de un peligro inmediato.

Los sindicatos deben asumir plenamente su responsabilidad coordinando y unificando las huelgas y protestas en torno al reclamo esencial de detener las actividades no esenciales.

En todos los países, el jefe dice que si detienen la producción, perderán los mercados extranjeros y nacionales, tratando de dividirnos en líneas nacionales. Se acerca una crisis económica sin precedentes y los trabajadores no deben pagarla. Es por eso que debemos unirnos por encima de las fronteras nacionales y construir un esfuerzo común de los trabajadores de todo el mundo. Con una acción unida e internacional, podemos obligar a los capitalistas a rendirse y aceptar nuestros reclamos legítimos.

Este y otros artículos sobre la lucha de clases a nivel mundial, puedes leerlo de nuestra revista que compartimos en línea.