La nacionalización de la petrolera Chaco lo demuestra: ¡Negociar con las multinacionales no sirve!


A dos días del referéndum constitucional el gobierno ha nacionalizado la Petrolera Chaco SA (EPCHA) en un acto realizado en la localidad de Entre Ríos, Cochabamba, a la presencia de los trabajadores, de la COB, los sindicatos petroleros, la CIDOB y el Alto Mando Militar. En el Decreto Supremo se establecen las condiciones de la adquisición de las acciones de la petrolera Chaco y de sus afiliadas que son transferidas a YPFB y se garantiza explícitamente la estabilidad laboral. Todos los trabajadores y los revolucionarios debemos sostener esta medida y brindarle el más amplio apoyo. Al mismo tiempo debemos sacar y aprender la lección que viene de toda la historia de la nacionalización de la Petrolera Chaco.

¿Quién es la EPCHA?

La EPCHA fue capitalizada a favor de un consorcio denominado Pan American Energy (PAE), con capital principal de la multinacional inglesa British Petroleum y la participación del grupo Bridas. Como se puede leer en su página web la EPCHA opera en un área de la extensión total de 144.425 hectáreas, que incluyen un bloque de exploración, 20 áreas de explotación de las cuales 10 están en producción, dos en retención y el resto en reserva, en cuatro departamentos de Bolivia, y además es propietaria de dos empresas afiliadas: la Compañía Eléctrica Central Bulo Bulo S.A., Cochabamba, y la planta engarrafadora de Gas Licuado de Petróleo (GLP), Flamagas S.A., en Santa Cruz de la Sierra. Esta empresa entonces es directamente involucrada en la provisión de gas y gasolina en el país. Con el decreto 28701 “Héroes del Chaco” se transferían al Estado el 50 más 1% de las acciones de las capitalizadas EPCHA, Andina y Transredes y se establecía que YPFB nombre directorio y síndicos de estas empresas con el fin de garantizar el control y la dirección estatal de las actividades hidrocarburíferas en el país (Art.7). Sin embargo, como sabemos, las cosas no fueron así. Sectores conciliadores del gobierno a la cabeza de García Linera prefirieron un camino de negociaciones con las multinacionales lo que obligó a la renuncia el ministro de hidrocarburos Soliz Rada. Así hasta la nacionalización del 23 de enero PAE se quedó dueña del 50,1% de las acciones de las empresas y mantenía la total gestión de la misma.

¿Funcionaron las negociaciones?

El DS “Héroes del Chaco” preveía además utilidades para el Estado por el 80% de la producción de gas por un periodo transitorio de 180 días dentro del cual se debían firmar los nuevos contratos, y supeditaba la repartición de dividendos a las multinacionales al resultados de auditorías con las cuales se pretendía averiguar las efectivas inversiones ejecutadas en el país. Con estos mayores ingresos se financiaron el Bono Juancito Pinto y la Renta Dignidad. Sin embargo las negociaciones cambiaron todo el escenario. Las auditorias que probaron daños por 1500 millones de dólares al Estado son jurídicamente inútiles porque superadas por los 44 contratos sellados con las multinacionales (19 con EPCHA), del 80% de utilidades al Estado se pasó a un 50%, el Juancito Pinto y la Renta Dignidad han sido pagados con recursos del TGN, el país vive una crónica escasez de gasolina y gas por el saboteo de las multinacionales y como mofa final las mismas multinacionales se han hecho reconocer costos recuperables (es decir dinero que se le debe) por un monto de más de 200 millones de dólares en la gestión 2007 (Fuente www.ypfb.gov.bo), pese al hecho que el mismo gerente de YPFB Santos Ramírez haya declarado en varias ocasiones que la escasez de gas, diesel y gasolina en el país es por falta de inversiones productivas, es decir por el saboteo productivo de las multinacionales.

La nacionalización única salida

La nacionalización de EPCHA ordena finalmente este caos y representa la única salida viable para hacer efectivo el control de los volúmenes, de la comercialización y producción de hidrocarburos y acabar con la escasez. Las negociaciones nos hicieron solo perder tiempo y ni siquiera nos han amparado de las repercusiones internacionales. PAE es cierto demandará Bolivia como ya lo hizo ETI TELECOM por la nacionalización de ENTEL, un juicio todavía pendiente y postergado al 2010 cuando los organismos de arbitraje internacional esperan encontrar una situación distinta en Bolivia. La lección de esta nacionalización es que las negociaciones no funcionan y que las fuentes gubernamentales deben preparar el pueblo con esta verdad. Todavía recordamos las declaraciones del 2006 del Ministro Villegas cuando afirmaba que con 32 millones de metros cúbicos diarios de gas abastecemos Bolivia, Brasil y Argentina, cuando en realidad necesitamos producir mínimo 70. Y recordamos el anuncio sin efectos reales que PETROBRAS hubiera invertido 700 millones de dólares en el 2008. En cambio seguimos con lo mismo: YPFB anuncia que PETROBRAS va a invertir 1000 millones de dólares en el 2009, pero el gerente de PETROBRAS en rueda de prensa afirma que toda la inversión presupuestada deberá reducirse sensiblemente por la caída del precio del petróleo. Esto quiere decir que mientras se nacionaliza EPCHA desde el gobierno se sigue confiando en las multinacionales saboteadoras. Se hubiera nacionalizado antes el país hubiera podido aprovechar mas del alza del precio del petróleo pero el tiempo perdido puede ser recuperado. En Entre Ríos Evo declaraba bienvenidas las multinacionales que garantizan inversiones y que se nacionalizará la que defraudan el Estado. Debemos concretar esta advertencia en primer lugar no reconociendo ninguna indemnización a PAE por la nacionalización de EPCHA, con motivo de su comprobado saboteo productivo. Y sobre todo avanzando decididamente en la nacionalización de nuestro gas y minerales para concentrar recursos en un plan de desarrollo nacional bajo el control de trabajadores y campesinos, lo que ampliaría la base de la revolución más que cualquiera invitación al patriotismo.