rilda paco

¡La osadía de una mujer! Que utilizó el arte para protestar frente a tanta violencia


La pasada semana, la cadena televisiva Telemundo a través de su programa AL ROJO VIVO, pasaron una nota sobre la distribución de la imagen de la Virgen del Socavón pintada en ropa interior en cercanías de la iglesia San Francisco de la ciudad de La Paz, pese a que esta ya estaba circulando por las redes sociales y siendo compartida después de Carnaval por amigos y amigas de la artista, sin controversias.

Después de transmitirse el reportaje de este medio de comunicación mexicano entidades como:  el Gobierno Municipal, la Gobernación, la Asociación de Conjuntos Folclóricos y el Comité de Etnografía y Folclore de Oruro, además de una comisión de la Iglesia Católica boliviana, decidieron iniciar y solicitaron a la Ministra Wilma Alanoca siga las acciones legales  que corresponde en contra la artista Orureña Rilda Paco de 31 años, que en su obra muestra la imagen de una virgen en ropa interior de color rojo, frente a ella y de espaldas se hallan personajes de danzas típicas propias del Carnaval (el moreno, el pepino y una especie de arlequín), estos se encuentran sosteniendo botellas de bebidas alcohólicas.

Algunas de las acusaciones como del Presidente del comité de etnografía y Folclore, Oscar Elías, indica “que ese tipo de manifestaciones atentan contra el Carnaval”, el Secretario de Cultura del Municipio de Oruro, German Navia manifestó “que se iniciara proceso penal para lograr la sanción de quien ha osado desprestigiar a nuestra Santísima Virgen del Socavón y pretende destruir la Patrimonialidad e intangibilidad del Carnaval de Oruro”. Cómo podemos ofender a nuestra patrona, es inadmisible que se ofenda de esta forma. No acepto esta semejante ofensa a nuestra virgencita, a nuestra madre”, afirmo el gobernador Víctor Hugo Vásquez.

Frente a este hecho nos damos cuenta que existe una doble moral por parte de las autoridades y de la sociedad en su conjunto, la artista utilizo el arte como una herramienta de protesta, frente a tanta insensibilidad que mostraron después de las dos explosiones que se suscitaron en carnaval, con un saldo de 8 muertos y 51 heridos, que sigue en proceso de investigación, las personas que fueron víctimas son personas del sector empobrecido que quedaron olvidados.

Engels explica “que en cualquier sociedad donde el arte, la ciencia y el gobierno son el monopolio de unos pocos, esa minoría utilizará y abusará de su posición para sus propios intereses”. En este ambiente debemos entender que el arte debe ser adoptado para generar debate en busca de una forma alternativa de la sociedad, sabemos que el 2017 hubo un incremento del 29% de personas fallecidas durante las fiestas, con 272 denuncias por violencia intrafamiliar aumentando un 15% respecto a gestiones anteriores, este 2018 en La Paz los hechos de violencia fueron en aumento del 51 casos registrados el 2017 y 81 este año.

Lamentablemente este tipo de festividades encubre los hechos de violencia, acoso y casos de feminicidio en nuestro país, sabemos que quienes financian este tipo de actividades son las grandes empresas de fabricación de bebidas alcohólicas, el 2009 sectores de la comunidad Orureña expresaron al respecto: “Por fin Oruro se puso de pie, para preservar con dignidad esta manifestación del pueblo, que por años fue objeto de una grotesca venta a empresas cerveceras sin ningún respeto a la ciudadanía y menos a la Virgen del Socavón, en cuyo homenaje, y desde hace siglos se desarrolla la fiesta”, en una carta abierta rechazaron la contratación de empresas que fabrican bebidas alcohólicas como “auspiciadores oficiales del carnaval”, del carnaval 2010, esto por que terminaba con muchas consecuencias en contra de la salud y principalmente de la juventud. Esto nos da una muestra clara de que la población se dio cuenta de este problema social que atrae el Carnaval.

Rilda solo plasmó en un obra de arte el reflejo de la molestia de su población, donde equivocadamente las autoridades orureñas la llamaron “SACRILEGA” y lo denomino “OFENSIVO PARA LA MUJER BOLIVIANA”, nos sorprende tanta hipocresía, cada día sabemos que los índices de violencia van en aumento y existen más casos de feminicidios, la sociedad se ensaña con la mujer para quitarle la vida, naturalizando este tipo de noticias, y escandalizándose sobre una pintura, ¿entonces que está mal?, ¿la pintura o el sistema en que nos encontramos?.

Como decía Rilda en su entrevista, debemos cambiar los estereotipos de que el hecho de vestirse de una forma no condiciona, ni es un invitación para ser violada, abusada, juzgada o ponerle etiquetas comunes como “prostituta o Mujerzuela” y peor aún ser muerta por llevar poca ropa, sabemos que cuando se registra casos de violación lo primero que se preguntan es la hora y como iba vestida, debemos terminar con esa concepción de que la ropa es un factor determinante. Las amenazas que se vertieron de iniciar un juicio penal contra la artista es irrelevante debido a que nuestra CPE nos reconoce como Estado Laico, lo que nos indica que nuestro estado es un estado independiente de la Religión, ya no estamos en tiempo de la inquisición para juzgarla e intentar meterla presa.

El arte nació desde el surgimiento de nuestra especie. Este papel no sólo continuará sino que mejorará bajo el socialismo, cuando el arte pierda su carácter elitista y especial, para convertirse en una posesión de todos. Se abrió la puerta para que el arte agite a las masas para darnos cuenta que este sistema considera más importante sancionar una pintura, que ayudar a las familias que fueron víctimas de las explosiones de Oruro y las familias que fueron víctimas de las lluvias en diferentes puntos del País, que paso por alto los altos índices que se registran sobre violencia y casos de feminicidios.

En una sociedad clasista, el arte está diseñado para excluir a las masas, relegarlas a una existencia empobrecida, el arte cada vez es más estéril, vació y carente de significado, este tipo de arte podremos encontrar con facilidad pero tenemos una mujer joven que tuvo la “OSADIA” de vincular con la lucha para buscar una alternativa de sociedad, en la que el arte encuentre el camino de vuelta a la humanidad.