Las 8 horas y los problemas del sector salud


Con DS 1126 que deberá regir hasta el 23 de marzo de 2012, el gobierno ha restituido la jornada laboral de 8 horas al sector salud. La jornada laboral de 6 horas había sido extendida a todo el sector salud en julio de 1985, en virtud de un DS (20943) con el que el gobierno de Paz Estenssoro quiso dividir al movimiento sindical antes de intentar liquidarlo con el 21060.

La primera lección que podemos sacar de todo esto es que ninguna conquista laboral está garantizada si esta nace como concesión solo a un sector. Se ha podido atacar a la jornada laboral de 6 horas del personal en salud porque este era el único sector en que esta conquista estaba vigente. Los trabajadores de los diferentes sectores solo lograremos mejorar nuestras condiciones laborales marchando unidos.

Contra la jornada laboral de 6 horas el gobierno ha movilizado todo un aparato mediático, apelando a sentimientos corporativos y reaccionarios contra los “privilegiados” del sector salud. Es bastante escandaloso que estos mismos discursos que tratan de descargar las responsabilidades del malfuncionamiento de un sistema a los trabajadores, hayan sido sostenidos por exponentes de partidos de los trabajadores, como la militante del PCB Nila Heredia (ex Ministra de Salud).

Como explicamos en anteriores números de esta revista, los problemas del sector salud son otros: a) insuficiencia de personal. En Bolivia hay un medico cada 1400 habitantes y una enfermera cada 3000 habitantes (fuente: Organización Mundial de la Salud, OMS). Es la tasa más baja de Suramérica. En Cuba hay 1 medico cada 159 habitantes y 1 enfermera cada 128; b) precariedad laboral. En Santa Cruz por ejemplo, frente a emergencias crónicas como el dengue, hay una masa de enfermeras y auxiliares que trabajan sin ítem; c) mal manejo y mala gestión de recursos. La misma OMS señala que en Bolivia hay un “número irracional de administrativos sobre los médicos” debido a que se sigue utilizando el sector como botín político.

Los crónicos problemas del sector salud no se resuelven con discursos demagógicos como el de la ex ministra Heredia que, entrevistada en trasmisiones televisivas, explicaba que la reposición de las 8 horas serviría a obligar al personal en salud a “salir de sus ambulatorios para hacer prevención”.  La lucha por las 6 horas debe ser parte de una lucha generalizada por la reducción del horario de trabajo en todos los sectores, sin afectar el salario. Asimismo la COB debe plantear que el Seguro Universal en Salud se construya a partir de mayores inversiones en el sector, elevando a niveles de eficiencia la cantidad del personal,  abrogando el trabajo precario y con un control directo de trabajadores y usuarios contra la corrupción.