Lecciones de Venezuela: ¡Nacionalícese! no hay nada que discutir


El 21 de mayo durante el Taller de trabajo hacia la transformación socialista de la empresa básica en Ciudad Guayana, Estado Bolívar (Venezuela), el Presidente Chávez ordenó la nacionalización de una serie de empresas metalúrgicas y de cerámicas. Entre los argumentos de su decisión el Presidente denunció la presencia de  gerentes y empresarios golpistas llamando la clase trabajadora a luchar en contra de la mafia, la corrupción y la mala gerencia que representan una amenaza para la revolución socialista. En estos mismos días en Bolivia la fiscalía está comprobando los vínculos económicos entre el empresariado nacional y los grupos golpistas y terroristas. El gobierno ha emitido un decreto con el cual se instruye la incautación de bienes para aquellos empresarios que financien y participen, directa o indirectamente, en planes que amenacen la unidad nacional. Mientras escribimos una marcha de 2000 mineros de Sinchi Wayra de Porco, departamento de Potosí, se está acercando a La Paz exigiendo el respeto de la jornada laboral de 8 horas. La lección clara que viene de Venezuela es “nacionalícese, no hay nada que discutir”.

Las empresas nacionalizadas…

Las empresas que se están nacionalizando son Comsigua, Materiales Siderúrgicos (Matesi), Orinoco Iron, Venprecar, Tubos Tavsa y Cerámicas Carabobo, hasta hoy de capitales venezolanos, japoneses y argentinos. Cerámicas Carabobo vivía un prolongado conflicto sindical desde cuando el año pasado fue declarada en quiebra y los trabajadores empezaron una lucha en defensa de su fuente de empleo y por la nacionalización de la misma. En las demás firmas los trabajadores no han cobrado en seis meses y por el constante retraso en la cancelación de los sueldos habían pedido la intervención del gobierno.  Estas nacionalizaciones se suman a la de SIDOR una de las más grandes acerías de América Latina situada en la misma Guyana, Estado Bolívar. De tal manera como anunciado por Chávez todas estas empresas conformarán un complejo industrial público bajo control obrero, como el propio Presidente afirmó.  

…y la reacción de los trabajadores

Obviamente los trabajadores han recibido el sorpresivo anuncio de Chávez con júbilo y gritos “así es que se gobierna”. Chávez afirmaba en su discurso me la estoy jugando junto a ustedes invitando a los trabajadores a meterse a la cabeza del pueblo en la marcha rumbo al socialismo. “Cuando la clase trabajadora ruge la burguesía tiembla” fue una de las incitaciones del primer mandatario a los trabajadores que asistían al evento.

El significado de estas nacionalizaciones

Estas nacionalizaciones representan la única respuesta posible frente a la crisis económica mundial, el saboteo y el parasitismo de la burguesía nacional venezolana arrodillada frente al imperialismo como declaró Chávez. Ya hace algunos meses Chávez había nacionalizado una empresa arrocera de la multinacional norteamericana Cargill, la misma firma que en Bolivia comercializa la gran parte de la soya producida en el oriente. Esta empresa era infrautilizada, es decir que producía menos arroz de lo que la demanda nacional venezolana requería, siendo de tal manera cómplice del saboteo económico y del incremento de los precios de la canasta básica. Sin embargo por primera vez Chávez puso énfasis en la cuestión del control obrero afirmando “estas empresas tienen que estar bajo control obrero”. Los trabajadores deben comenzar a ejercer este control para convertirse en la autentica dirección del proceso revolucionario, esta fue la invitación del Presidente.

Las lecciones para Bolivia

Nuestro proceso pasa por los mismos problemas de la revolución bolivariana, agravados por la peligrosidad de una derecha y una oligarquía nacional desesperadamente golpista, secesionista, racista y terrorista. Sabemos que Rosza, financiado por la poderosa organización empresarial CAINCO, entrenaba los fascistas de la UJC y hay presencia de paramilitares argentinos armando y entrenando grupo de “contras” en el oriente boliviano. Por otro lado el empresariado nacional y las multinacionales siguen arremetiendo a los trabajadores para cargar sobre sus espaldas el costo de la crisis económica. En Tarija, Santa Cruz, Cochabamba, Potosí, La Paz los trabajadores son amenazados con cierre de empresas, no se le reconocen sus derechos laborales y salariales, se le quiere imponer empeoramientos en sus condiciones de vida – como las 10 horas en las minas de Sinchi Wayra – los dirigentes sindicales son despedidos. En empresas como el Ingenio San Aurelio, 4 muertos en 6 meses se ha sentado recién una demanda mientras quedan los problemas estructurales que provocaron estas y otras muertes en el trabajo, como los 4 mineros difuntos en un solo día en el Cerro Rico, es decir las pésimas condiciones laborales y la falta de inversiones. El gobierno tras haber emitido el decreto para confiscar los bienes de los financiadores de los grupos paramilitares se ha declarado disponible a discutirlo con las organizaciones empresariales. ¡No hay nada que discutir! ¡Nacionalícese! Venezuela demuestra que se puede y que esto alienta la clase trabajadora y su decisivo compromiso con el proceso de cambio y en la lucha por el socialismo.

En este articulo (de la pagina aporrea) el primer anuncio de las nacionalizaciones, a continuación el video del discurso de Chávez.