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Listas que son un programa


Las listas ya están, las sorpresas y las polémicas también. El MAS, del que nos ocuparemos, se confirma como partido de las organizaciones sindicales y sociales. A todas ellas ya desde la formación de las listas se le muestra que cosa concretamente quiere decir la “reconciliación de todas las clases” y como funciona realmente.

MAS movimientos socialesmontes

Una primera novedad en las listas de candidatos para los comicios de octubre es la ampliación de la presencia de dirigentes sindicales y de la COB. En posición de ser elegidos figuran Pedro Montes, ejecutivo del sindicato minero de Huanuni candidato a tercer senador en Oruro, Iver Peña, ejecutivo de la COD de Santa Cruz, Jorge Solares, dirigente de la COD de Potosí, Juan Vázquez de la COD de Cochabamba. Además de ellos hay representantes de CODes y CORes en casi todos los departamentos, como Severino Estallani, ejecutivo del sindicato minero de Colquiri, onceavo candidato en las listas plurinominales de La Paz.

Organizaciones campesinas – CSUTCB, Bartolinas, interculturales – tendrán representación en todos los departamentos y correrán para la gran mayoría de las diputaciones del área rural. FEJUVE y el transporte están igualmente representados en cada departamento y los cooperativistas mineros en los lugares donde su presencia es socialmente significativa. Profesionales y legisladores salientes completan las listas del MAS que, sin embargo, han reservado más de una sorpresa.

Las candidaturas polémicas

El otrora alcalde opositor de Potosí y principal adversario político del MAS en la Villa Imperial, René Joaquino, será candidato a primer senador en el departamento. Aunque el acuerdo entre Joaquino y el MAS estaba ya vigente hace tiempo sorprende una candidatura que apunta no solo a eliminar un contrincante sino a liquidar su fuerza política, el AS. 

En Tarija la primera senaduría va al empresario Milciades Peñaloza, gerente general de ITIKA SA, la aceitera escenario en años pasados de huelgas contra despidos por conformar sindicatos. En Chuquisaca primer senador será el dirigente cívico Milton Barón, uno de los promotores de las luchas contra la Asamblea Constituyente. El sindicato de Huanuni ha expresado molestia porque Montes, antes dado como primer senador, ha sido desplazado al tercer lugar de la lista en beneficio del rector de la UTO. Pero es principalmente en Santa Cruz donde la formación de las listas ha asombrado a propios y extraños.

El caso Santa Cruz

Aquí y más que en otros lugares, han desaparecido nombres consensuados en los distritos para ceder el paso a reciclados y tránsfugas políticos que definir de “centro izquierda” como hacen algunos dirigentes del MAS es un engaño descarado. Entre estos están la ex concejala de UCS en la capital cruceña Romy Paz, la concejala de Montero Muriel Cruz elegida en las listas del MNR y el abogado Carlos Subirana. Este último correrá en la circunscripción C-47, que corresponde a la zona popular de la Villa 1º de Mayo donde el MAS eligió un diputado en 2002. Subirana es ex ministro de justicia de Banzer, propietario del matutino La Estrella del Oriente, defensor de imputados del caso terrorismo acusado de extorsión por el también prófugo de la justicia y ex fiscal Marcelo Soza, padre de un diputado de Convergencia Nacional.

Dirigentes que se ganaron la confianza de las bases con su papel en la lucha al golpe de 2008 han sido confinados a un papel de relleno. Algunos exponentes del Bloque Oriente han sido sustituidos por conocidos terratenientes. Cabe recordar que el Bloque Oriente, frente de lucha de las organizaciones campesinas y vecinales que son la base del MAS en Santa Cruz, había celebrado una cumbre el pasado mes de marzo de la cual salió un programa muy avanzado de reivindicaciones que van desde la expropiación del latifundio y su sanción penal hasta la titulación colectiva de la tierra y la inclusión de obreros agrícolas a la Ley General del Trabajo. Los precandidatos de este sector debían defender este programa. En su lugar hay ahora una decepción generalizada.

Sumas que restan

En política la suma no aplica: cuando las alianzas desnaturalizan a los frentes que las componen las sumas restan. Incluso donde estas estrategias podrían tener un éxito, este es inevitablemente de corto plazo. Descabezar al movimiento de Joaquino en Potosí por ejemplo, no quiere decir sumar sus votos. Sectores del aparato político del AS en búsqueda de sobrevivencia mueven hacia aquellas agrupaciones que, basándose en el rencor regionalista, están intentando ocupar el espacio dejado vacío por el AS. La elección de dos directivas paralelas en el reciente congreso de FEJUVE de Potosí es una muestra de este proceso. En la propia base del MAS habrá que hacer aceptar al nuevo aliado y los apetitos de su entorno.

El Consejo de Capitanes del Pueblo Guaraní de Chuquisaca ha decidido retirar a su candidato, desplazado por el cívico Barón, anunciando que no se activará para la campaña, aun ratificando su apoyo al MAS. En Bermejo la dirección local del MAS ha hecho declaraciones similares. ¿Cuánta credibilidad se pierde entre los trabajadores de Tarija, y no solo, presentándose con un empresario que interviene la formación de sindicatos? En Santa Cruz veremos muy probablemente una réplica de las elecciones municipales, donde la alianza MAS-UCS expresada en la candidatura de un exponente de este último partido, Roberto Fernández, restó votos de ambos lados.

La concepción política que lleva a este tipo de estrategias electorales se presenta como el reflejo de una supuesta “correlación de fuerzas”, que obligaría a aliarse donde no puedes llegar solo. En realidad expresa solo una profunda desconfianza en las masas típica de los reformistas y políticos de escritorio. Estos no son capaces de ver la correlación de fuerza favorable ni cuando manifiesta a gritos su presencia, como hace el Bloque Oriente.   

La “reconciliación de clases” en acción

La primera e inmediata consideración que se puede hacer es que la reinscripción de la militancia, que en las intenciones de la dirigencia histórica del MAS debería haber servido a establecer reglas claras para la vida orgánica del partido y evitar infiltraciones de derecha, ha fracasado. Y no podía no hacerlo porque el problema no es organizativo sino político. La formación de las listas no es más que un reflejo del programa de la reconciliación de clases y enseña como este funciona realmente.

El espacio que empresarios y gente de derecha se ganan en listas de representación popular es el espacio que se van ganando en la sociedad y las políticas públicas. En la cuestión agraria – desde la suspensión de la revisión de la Función Económico Social hasta el levantamiento de reservas forestales, o la actitud blanda del gobierno hacia los grandes ganaderos etc. – así como en la nueva Ley Minera, en la ley de hidrocarburos que se consensua con las multinacionales etc. Empresarios, terratenientes y gente de derecha no están en listas populares en reconocimiento de su apoyo social, que en realidad esperan de la militancia del MAS, sino en reconocimiento y para garantizar su poder económico, que es también demostración que no existe en Bolivia posibilidad de desarrollo capitalista sin el latifundio, el monopolio y la violación de derechos laborales: estos no son excesos sino la esencia del capitalismo boliviano.

Una dirección revolucionaria debería apoyarse en las puntas más avanzadas del movimiento de masas, como las reivindicaciones del Bloque Oriente, y así avanzar. En cambio una dirección que pretenda representar y garantizar el poderío económico de empresarios y terratenientes se burocratiza, porque esta mediación social solo es posible amortiguando la lucha por tierra, territorio, trabajo y derechos. Así las decisiones van de arriba hacia abajo y no viceversa, la democracia interna se vuelve puramente formal, y los mismos representantes de los sectores populares son llamados a colaborar para contener las reivindicaciones por las cuales son elegidos. Los éxitos parciales son utilizados no para avanzar sino para acallar la voz de quien pide que se avance.

¿Qué hacer?

No se pueden servir a dos amos y ni el MAS ni ningún otro puede proponerse como el “partido de toda la nación” o las naciones. Evo Morales dijo una vez que la flexibilización de la reforma agraria, es decir su paulatina liquidación, se debía a que no sería posible soberanía alimentaria sin el papel productivo de los agroindustriales. Hoy, ante una inflación proyectada de más del 7% nuevamente este año, la necesidad de importar alimentos etc., sería de preguntar al contrario si podemos lograr soberanía alimentaria con los agroindustriales.

Estas son las primeras señales que el modelo económico se va agotando, revelando sus contradicciones internas. Estas están destinadas a estallar, a generar presión y conflictividad social. No hay una manera más fácil o realística de superar el desconcierto que deja la formación de las listas que preparándose a esta perspectiva: la lucha a burócratas locales responsables de los “dedazos” por cuanto necesaria es de hecho insuficiente. La primera y más importante lección que se debe extraer de todo esto es la necesidad de organizarse entre la juventud, el movimiento obrero y campesino, las organizaciones y las bases, para luchar en todos los ámbitos por un programa anticapitalista que sirva a completar la revolución con el socialismo, evitar burocracia y afirmar aquellos intereses de clases que son la base misma del proceso. Esta es la batalla a la que convocamos.