Masacre en Pando – el gobierno declara el estado de sitio


El viernes 12 de septiembre informábamos del ataque acampesinos seguidores del MAS en el departamento de Pando, en el orienteboliviano. En aquel momento dijimos que las bandas a sueldo del prefectoopositor, Leopoldo Fernández, habían asesinado a 9 personas. Pero sólo despuésse descubrió todo el alcance de la masacre, con un saldo de 30 muertos y muchosmás aún desaparecidos.

El jueves 11 de septiembre unos 1.000 campesinos de lascomunidades rurales de Puerto Rico, Madre de Dios y El Palmar, se dirigían aCobija, la capital de Pando. Iban a participar en un ampliado de campesinospara oponerse a la violencia fascista orquestada por el prefecto reaccionario.Bandas bien armadas de sicarios a sueldo de la prefectura habían ocupado losedificios gubernamentales y el aeropuerto, creando un clima de terror en lascalles de Cobija, un acto que formaba parte de la ofensiva general de laoligarquía descrita correctamente por Evo Morales como un "golpe cívicoempresarial".

Los funcionaros del Servicio Departamental de Caminos, queen los últimos meses han sido entrenados y armados convirtiéndose de factoen un grupo paramilitar, intentaron detenerlos pero sin éxito. Despuéslevantaron un bloqueo de carretera más efectivo cerca de la ciudad de Porvenir:una zanja de 2 metros de profundidad y 10 de ancho para evitar que nadiepudiera pasar.

Cuando llegaron los campesinos, les esperaban hombresarmados y montados en volquetas del Servicio de Caminos del departamento queabrieron fuego sobre los campesinos. "De pronto escuchamos disparos y algunaspersonas cayeron heridas. Hombres, mujeres y niños corrieron a todo lado parasalvar sus vidas, pero muchos fueron heridos o tomados por la fuerza para sertorturados", recuerda Roberto Tito, testigo directo de la masacre.

"Fuimos matados como chanchos, con ametralladoras, conrifles, con escopetas, con revolver. Los campesinos solo traían sus dientes,palos, ondas, no traían escopetas. Luego de los primeros disparos, algunoshuyeron hacia el río Tahuamanu, pero les persiguieron y les dispararon", cuentaShirley Segovia, dirigente de una subcentral de Porvenir. (Artículos publicadosen Bolpress).

Unas cien personas tuvieron que pasar la frontera haciaBrasil porque temían por sus vidas. Informes de testigos presenciales dicen quealgunos de estos sicarios a sueldo eran brasileños del otro lado de lafrontera. Algunos de los asesinados fueron ejecutados con un solo disparo en lanuca. Los familiares y compañeros que intentaban recuperar los cuerpos tambiénfueron atacados, algunos de ellos fueron capturados y torturados. El mismo tipode tratamiento recibieron aquellos que visitaron a los heridos en loshospitales locales.

La violencia continuó durante todo el jueves y el viernes.Las bandas a sueldo del prefecto departamental Leopoldo Fernández continuaronasesinando a campesinos desarmados, atacando particularmente a los dirigentes.La versión de los acontecimientos del prefecto es que hubo un enfrentamientoarmado entre dos grupos de personas armadas. Esto es totalmente ridículosi se tiene en cuenta que el 95 por ciento de los muertos o heridos formabanparte de la marcha campesina o eran campesinos de esas comunidades.

Karina Escalante Guerra, una profesora local del consejorural Filadelfia, expresó la rabia que la mayoría de los trabajadores ycampesinos bolivianos debieron sentir la semana pasada: "Nosotros queremospedir al Gobierno de una vez actué, tenemos amenazas de que vienen a quemar laAlcaldía, quieren al Alcalde, yo no sé qué hace este Gobierno, por qué no mandade una vez a las Fuerzas Armadas (…) Hemos sido los que más le hemos apoyado [aEvo Morales] en el Revocatorio ahora que demuestre que está de nuestro favor,de lo contrario nosotros nos vamos a levantar en contra del Gobierno, porquehasta ahora hemos demostrado que estamos peleando a favor del proceso de cambioque impulsa, pero no a favor del cambio para que haga matar a nuestra gente",manifestó en una entrevista telefónica a Red Erbol.

La situación era tal que incluso la representante delgobierno en Pando, Nancy Texeira, lloraba cuando criticó al gobierno y exigióuna acción inmediata para salvar a las personas que estaban siendo asesinadas.

Finalmente, a las 7 de la tarde de viernes, el gobierno deEvo Morales intervino, declaró el estado de sitio en Pando y envió al ejércitopara que recuperara el control del aeropuerto de Cobija

Pero incluso entonces, la primera reacción del prefecto fuedesafiar el estado de sitio y el toque de queda. Grupos fascistas asaltaron dosarmerías para armarse aún más. En los enfrentamientos entre el ejército y laderecha por el control del aeropuerto murieron dos personas, un civil y unjoven conscripto de 17 años.

El sábado por la noche, el ejército aún no había recuperadoel control del aeropuerto y el ministro de presidencia, Juan Ramón Quintana,llegó con más tropas. Sólo el domingo 14 de septiembre el ejército consiguiórecuperar el aeropuerto y se empezó a dirigir hacia la misma ciudad de Cobija.Según los informes del gobierno y de las organizaciones campesinas, algunos delos sicarios implicados en la masacre huyeron a Brasil.

Ese mismo día se celebraron varias manifestacionesconvocadas por el prefecto y el "comité cívico", desafiando el toque de queda ycon la consigna cínica de "paz".

El ejército y otros funcionarios del gobierno no han llegadoaún a la zona de la masacre como para determinar totalmente su alcance, así queel número de muertos puede ser aún mayor. Mientras que el ejército luchaba porel control del aeropuerto, las bandas derechistas cumplieron su amenaza deincendiar la humilde casa de madera que sirve de ayuntamiento en Filadelfia.

¿Inactividad delejército?

Nada de esto tenía que haber ocurrido. Durante tres días,desde el martes 8 hasta el jueves 11 de septiembre, la oligarquía lanzó unaofensiva destinada a derrocar al gobierno de Morales. Ocuparon violenta eilegalmente edificios del gobierno en aquellos departamentos donde controlan alos prefectos, cerraron medios de comunicación que no seguían su líneapolítica, desafiaron el poder del gobierno central, atacaron los locales de lasorganizaciones campesinas, amenazaron y dispararon a dirigentes obreros,ocuparon los aeropuertos, los gaseoductos y campos gasíferos, etc.,

En algunos casos los trabajadores y campesinos resistieron.Las bandas fascistas no pudieron entrar en el Plan 3.000, el barrio obrero ypobre densamente poblado de Santa Cruz. Se pusieron bloqueos de carreteras enSan Julián, también en el departamento de Santa Cruz. En Tarija, los campesinosconsiguieron contraatacar y expulsar a las bandas fascistas que habían tomadoel mercado local.

Pero el gobierno no hizo nada. Los soldados y la policíatenían órdenes estrictas de no abrir fuego ni reprimir. Como resultado de estamedida, fueron superados por pequeños grupos de fascistas bien organizados yarmados. Los ministros del gobierno denunciaron lo que estaba ocurriendo comoun "golpe cívico empresarial" y apelaron al respeto de la ley. Pero sólo eranpalabras. El fiscal del estado, Uribe, respondió que se le estaba pidiendo queactuara como la policía y el ejército al mismo tiempo, que ese no era sutrabajo y que se lavó las manos de cualquier responsabilidad.

Cuando la gente de San Julián quiso marchar a Santa Cruzpara acabar con los ataques fascistas y ayudar a sus hermanos y hermanas en elPlan 3.000, los dirigentes locales del MAS les aconsejaron que no lo hicieran.El argumento era que "no debemos caer en provocaciones… Debemos evitarenfrentamientos que lleven al asesinato de personas que puedan ser utilizadospor la oposición".

La masacre de Porvenir finalmente forzó al gobierno a tomarmedidas.

¿Fue una sorpresa que el prefecto de Pando actuara de laforma en que lo hizo? No lo fue. Leonel Fernández fue funcionario en dosgobiernos dictatoriales durante los años ochenta. Es un representante bienrelacionado con la oligarquía local de Pando que ha gobernado este departamentopoco poblado de una manera casi feudal durante muchas décadas.

Representa los intereses de los terratenientes, de laindustria maderera y los dueños de los ranchos, y está vinculado al narcotráficoque se desarrolla a través de la frontera con Brasil. En 2006, la entoncesministra del gobierno Alicia Muñoz, ya advirtió que el prefecto estaba armandoy entrenando a grupos paramilitares a través del Servicio de Caminos. El añopasado el prefecto ordenó quemar la casa de un senador regional que habíavotado a favor de la reforma agraria.

Y después, el 10 de agosto, en el referéndum revocatorio,Evo Morales ganó en Pando con un 52 por ciento de los votos. Esto es algo queFernández no podía tolerar. Las provincias de las que procedían estoscampesinos eran aquellas que habían votado masivamente a Evo. Fernández temíaperder su puesto como prefecto, que utiliza para dominar el departamento parala oligarquía.

¿Por qué el ejército no actuó más pronto? En Bolivia yVenezuela se ha generado una gran polémica pública sobre esta cuestión. Eldomingo, el presidente venezolano Hugo Cávez acusó al alto mando del ejércitoboliviano de declararse en "huelga de brazos caídos" durante esos días, ymencionó específicamente al comandante en jefe boliviano, el general Trigo,como responsable de lo ocurrido. "Yo sé que ese general y otros generalestienen allá (en Bolivia) una especie de huelga de brazos caídos, que hanpermitido a los fascistas paramilitares masacrar al pueblo de Bolivia".Algunos periodistas argentinos bien informados han dicho que el alto mando delejército se reunió con Evo Morales la semana pasada y le dijo que si él queríaque el ejército detuviera a las bandas fascistas ellos querían una orden escritay firmada que les permitiese el uso de la fuerza.

Chávez ya ha avisado que al ejército boliviano que si hay ungolpe o es asesinado Evo Morales, él intervendría para apoyar cualquiermovimiento armado del pueblo en Bolivia. Trigo respondió que Bolivia era unpaís soberano y rechazó "cualquier intervención extranjera". El domingo Chávezinsistió en que si había un golpe en Bolivia, él no se quedaría de "brazoscruzados" y aunque dijo que Trigo tenía razón al rechazar una intervenciónextranjera, le desafió a que hiciera una declaración pública contra laintromisión de EEUU en los asuntos internos de Bolivia.

Chávez incluso fue más concreto en sus acusaciones contra elgeneral Trigo al decir que él tenía información de que "Anoche el generalTrigo se fue a Pando (…) Entonces el gral. Trigo se fue para allá, pero envez de ir a hacer cumplir el decreto presidencial del Estado de Sitio, anochefui informado directamente de fuentes muy cercanas allá, que él (Trigo) llegó yordenó que las tropas se acuertelaran, y abandonaran el aeropuerto y laprotección a la ciudadanía. Cosa extraña, general Trigo". Esto, de sercierto, podría explicar por qué el ejército tardó 24 horas en recuperar elaeropuerto y por qué el ministro de presidencia tuvo que ir a supervisar personalmentela operación.

A pesar de las afirmaciones del ministro de defensa de queel ejército permanece unido y leal al gobierno, todo apunta en la direccióncontraria. No hay peor ciego que el que no quiere ver.

¿Más negociaciones?

La semana pasada vimos a la oligarquía lanzar un intento dederrocar al gobierno. El intento ha fracasado, por ahora. No consiguieron tomarel poder y comenzaron a provocar una respuesta masiva por parte de lostrabajadores y campesinos. Por esa razón ahora han dado medio paso atrás.  En Santa Cruz, el líder del comité cívico,Marinkovic, declaró el final de los bloqueos de carretera, pero insistió en quemantendrían todos los edificios públicos que habían tomado por la fuerza.

El viernes hubo una reunión entre el gobierno y elgobernador de Tarija, Cossio, representando a los prefectos de losdepartamentos orientales. ¿Por qué el gobierno quiere hablar con los líderes deun movimiento que ellos mismos han descrito como un "golpe"? El lunes siguióotra reunión y al final de la cual Cossio dijo: "hemos puesto un 80 por cientode las bases para un acuerdo significativo".

Mientras tanto, Evo Morales y otros ministros del gobiernoinsistían en que habría un castigo para el prefecto de Pando, Fernández, y queél no era una parte legítima en las negociaciones. Sin embargo, los otrosprefectos salieron en defensa de Fernández. ¿En qué se diferencia de RubénCostas, el prefecto de Santa Cruz, que es responsable de la organización deasaltos violentos contra edificios públicos durante los últimos días o que aprincipios de agosto hizo un llamamiento a un golpe militar?

Hoy, se ha convocado en Chile una reunión de UNASUR (Uniónde Naciones Sudamericanas), entre los asistentes estará Evo Morales, lapresidenta argentina Kirchner, el presidente brasileño Lula y el venezolanoChávez. El resultado probable de esta reunión será una declaración en defensade la unidad nacional y soberanía de Bolivia, e rechazo a todos los actosviolentos e ilegales, y… la necesidad de una solución negociada al conflicto.

Cualquiera que sea el resultado inmediato del episodioactual de este enfrentamiento en Bolivia, lo que está claro es que no se puedenreconciliar los intereses de la oligarquía y los intereses de los trabajadoresy campesinos bolivianos. Si Evo Morales sigue adelante con el referéndum parala nueva constitución política (que incluye la reforma agraria), entonces tardeo temprano, la oligarquía intentará otro golpe.

Por otro lado, las organizaciones de masas de trabajadores ycampesinos también sufren una intensa presión para que entren en acción. FidelSurco, presidente de la Coordinadora Nacional de Organizaciones por el Cambio(CONALCAM), anunció que "si los prefectos no abandonan los edificios que hanocupado, entonces vamos a ocupar su tierra". La poderosa Federación Sindical deMineros (FSTMB) declaró el estado de emergencia para todos sus miembros yanunció movilizaciones: "No vamos a permitir otra masacre" dijeron. La reuniónnacional de la COB del viernes anunció movilizaciones estatales para mañanamartes y planteó la idea de una marcha nacional a Santa Cruz de "trabajadores,campesinos y del pueblo pobre en general".

Este conflicto sólo puede decidirse en uno de dos sentidos:o la oligarquía, con la ayuda del imperialismo norteamericano, sale victoriosay Bolivia se hunde en otra dictadura militar sangrienta, o los trabajadores ycampesinos completan la revolución expropiando el poder político y económico dela oligarquía.

El sábado por la noche Evo Morales se dirigió a una reuniónde trabajadores y campesinos en Cochabamba, en ella declaró que esta era unalucha por la liberación nacional y la unidad, que el proceso de cambio "no darámarcha atrás". Es el momento de sacar las conclusiones necesarias de estaspalabras correctas. Inevitablementehabrá una nueva ofensiva de la clase dominante. Pero no puede pillardesprevenida a la población, hoy las consignas son: formación de comités deacción (asambleas populares, cabildos abiertos, etc.,) y el armamento delpueblo.