Para el minero no hay perdón


El derrumbe en La Solución

La mina La Solución era de propiedad de una multinacional canadiense (Apogee Minerals) quien en 2008 cerró sus actividades frente a una baja cotización del oro y para concentrarse en el proyecto Pulacayo-Paca, yacimiento que cuenta con una concesión de 34mil hectáreas del que estiman extraer 35 mil toneladas de zinc y plata. En agosto de 2009 la mina fue adquirida por la familia Cordero. A las 6 am del 19 de noviembre de 2010 un derrumbe acaba con la vida de los compañeros mineros Saúl Mamani de 26 años y Ramón Choque de 36 años.

La empresa tenía diversas falencias como falta de iluminación, señalización, comunicación entre otros de los cuales el Vice ministerio de Trabajo ha admitido que tenía conocimiento desde hace mucho tiempo. Mientras todavía se buscaba rescatar por lo menos los cuerpos de los dos mineros atrapados en el lodo, desde el Ministerio de Minería se aclaraba que esa autoridad no tiene competencias para hacer respectar las leyes y el Ministerio de Trabajo por su parte precisaba que aun conociendo la falencia de la empresa no podía intervenirla sin una denuncia circunstanciada de los trabajadores. Es decir que ¡la culpa es de los muertos!

Los siniestros en la minería

12 mineros perdieron su vida en el Cerro Rico de Potosí en lo que va de 2010 y 350 mineros perdieron su vida en Huanuni desde 2006 hasta la fecha. De acuerdo a las declaraciones del Ministro Pimentel “En la minería tenemos una gran cantidad de siniestros, por ello mensualmente se tiene este tipo de incidentes. En las cooperativas se tiene estos informes, pero generalmente se presenta en la minería privada que se dio con mayor asiduidad”. En la empresa privada los accidentes son reportados al Seguro Social, en las cooperativas en cambio hay mucho trabajo informal por lo cual es de suponer que los informes representen solo una parte de los accidentes reales.  

Sin embargo ¿Por qué hay mayor asiduidad de incidentes laborales en la mina privada? Cuando las autoridades van a visitar una mina privada, particularmente de multinacionales, quedan siempre asombrado como niños en un parque frente a las maquinarias y la tecnología de punta que allí se utiliza y solo saben mendigar apoyo para una escuelita, un camino etc. Olvidan una ley básica del capitalismo: no son las maquinas que producen riqueza sino el trabajo humano. Bajo el capitalismo más maquinarias se introducen en la producción más intensamente se debe explotar el trabajo humano para recuperar las inversiones. Es por esta explotación salvaje que se dan los accidentes.

Los ritmos de trabajo

La mayor explotación se evidencia con un incremento de los ritmos de trabajo por cada trabajador, lo cual es causa de los accidentes. En 2006 cada minero (incluyendo a los cooperativistas) extraía en promedio unas 3,9 toneladas de mineral por año, hoy la cantidad está entre 6 y 8 toneladas por año. Este dato – verificado estadísticamente – demuestra que las minas y los mineros están trabajando al máximo. De hecho a principio de este auge minero empresas como Sinchi Wayra intentaron eliminar el acullico y otras pausas laborales para para optimizar la explotación de los trabajadores. En general los mineros trabajan en promedio 3 horas más a la semana respecto a 2005 (Fuente INE). Y sin embargo ni los salarios ni la seguridad laboral ha mejorado como se debe.

Seguridad laboral = ¡Control Obrero!

Los trabajadores dejamos nuestras vidas en las minas entonces nosotros somos los que debemos tener el poder exclusivo de vigilar sobre el cumplimiento de las leyes de seguridad laboral. Compañeros mineros; desde el sector de la minería que es el más afectado por accidentes laborales debe empezar esta lucha por el control obrero. Los mineros hoy son el sustento económico de Bolivia, el auge de la minería nos brinda una oportunidad enorme para rescatar a los compañeros muertos y ponernos a la vanguardia de la lucha por

  • No a las comisiones mixtas. La vigilancia sobre la seguridad laboral debe estar a cargo de delegados elegidos por los trabajadores con pleno poder de sancionar a las empresas. No queremos chantajes patronales ni paternalismo estatal;
  • Por un código del trabajo que afirme el derecho pleno a la huelga y la organización sindical. No al cierre patronal con el que los patrones amenazan nuestras fuentes de empleos;
  • Los trabajadores debemos tener acceso a los libros de cuentas de las empresas para fiscalizar sus estafas tributaria y por todos nuestros reclamos salariales y de seguridad laboral;
  • No a la incremento de los ritmos de trabajo. Mejores salarios, menos horas de trabajo y más asunciones para que el auge de la minería beneficie al pueblo y a los trabajadores y no así a multinacionales y empresarios;
  • Pensiones de invalidez permanente que correspondan al 100% del último salario.