Por el derecho al estudio. ¡NO! a la reducción de los cupos de acceso a las universidades


El privilegio de la educación

En Bolivia solo el 13% de los jóvenes hasta los 39 años de edad están matriculados en una cualquiera de las instituciones de la educación superior, ya sean universidades, normales, institutos técnicos, colegios militares. Este porcentaje es del 88% en Cuba, que coloca este país en transición al socialismo en el primer lu­gar de esta estadística a nivel mundial. La educación superior boliviana además brilla por su baja calidad ya a partir de los ni­veles inferiores, como demostrado por una serie de investigacio­nes del LLAEC (Laboratorio Latino Americano para la Evalua­ción de la Calidad de la educación). Además solo el 0,51% de la riqueza nacional es invertida en investigaciones científicas y hay 0,33 investigadores científicos por cada cien mil trabajadores. ¿Cómo podemos explotar autónomamente nuestros recursos si no formamos los técnicos y desarrollamos la tecnología ade­cuada para aquello?

El caso UAGRM

Sin embargo todo esto no es porque los jóvenes bolivianos no queramos estudiar. Cada año en estas fechas y en todo el país se levantan protestas por parte de los miles de estudiantes que se ven despojados de su derecho a la educación, no pudiendo in­gresar a las Universidades públicas  del país. Este año ya se anuncian más dificultades de acceso a la UAGRM ya que – se dice – por la disminución del IDH y de las transferencias a las Universidades no va a haber la posibilidad de satisfacer toda la demanda, por lo cual se piensa reducir de 16mil a 10mil del número de estudiantes que podrán acceder a nuestra casa supe­rior de estudios. Esto cuando crece el número de bachilleres, con el resultado que los acomodados podrán acceder a una Universi­dad Privada mientras los pobres deberán buscarse un trabajito que no le permita ningún avance social. 

Las finanzas de la UAGRM

En 2009 el IDH para la UAGRM fue de aproximadamente 85 millones de bolivianos con los cuales se construyeron nuevos módulos para las distintas carreras. Con la Ley 4125 del 26 de noviembre del 2009 se ha permitido a las Universidades utilizar la parte no ejecutada de su IDH anual para cubrir gastos co­rrientes y del personal. Esto funcionaría como un préstamo que las Universidades deberán devolver en 10 años. Según el rector Remy Ferreira este año hemos jubilado a cerca de 80 docentes con un préstamo otorgado por el Banco Unión, de más o menos 44 millones de bolivianos el mismo que se pretende ahora de­volver con el IDH. La UAGRM como toda universidad recibe también dinero por coparticipación tributaria y subvenciones por parte del Tesoro General de la Nación, monto que para 2009 as­ciende a aproximadamente 400 millones de bolivianos. Se prevé para el 2010 una reducción de un 17% de todos estos ingresos para la universidad, lo mismo que serviría para justificar la re­ducción de los cupos para el acceso.

Los problemas de la Autonomía

Mientras los docentes universitarios se reparten aproximada­mente 300 millones de bolivianos en salarios, lo cual corres­ponde a sueldos mensuales por encima de 10mil bolivianos cal­culando el numero (1300) de docentes en la UAGRM, quieren hacernos aceptar que a una reducción del 17% de los ingresos de la U corresponda una reducción del 30% de los cupos. Defender la autonomía no quiere decir ser ciegos frente a sus males. El Estado financia las universidades, los docentes aprovechando de su amplia posibilidad de chantaje y corrupción del estudiantado utilizan este dinero para mantener su estatus de privilegiados y no para mejorar la calidad de la educación o de la investigación a servicio de la sociedad, tampoco para dar más posibilidades de estudio a la juventud boliviana. Cuando disminuyen los ingresos de la universidad utilizan su poder para atizar el estudiantado en contra del gobierno y defienden sus privilegios en contra de la gran masa estudiantil que quiere acceder a la educación superior.

Organizarse y luchar por el derecho al estudio

El FERDE nace justamente como organización interinstitucional de toda la juventud estudiantil para combatir estos males y ga­rantizar una educación de calidad, gratuita y para todos y un puesto de trabajo digno al finalizar los estudios. Contra estos atropellos invitamos todos los estudiantes a organizarse y luchar bajo un programa único. Frente a la insuficiencia de los cupos para el ingreso a la universidad reivindicamos:

  • ¡NO! A la reducción de los cupos de acceso a la universi­dad. La disminución de las transferencias del Estado no es motivo para esto;
  • Drástica reducción del sueldo de los docentes y exámenes de competencia. El pueblo trabajador que paga la U  fisca­lice con sus organizaciones el uso que se hace de su plata;
  • Mayores inversiones en infraestructura y en la apertura de centros de investigación en la Universidad para que la misma sirva al desarrollo nacional;
  • Más carreras por las necesidades tecnológicas del desarro­llo nacional;
  • Educación (de calidad) garantizada para todos.