Si yo fuera venezolano el 26-S


No es un delito creer en las utopías positivas, como aquellas en que las  grandes masas de pueblos que con sus luchas, avizoran hacer realidad sus sueños, de una sociedad de iguales. Logros que se han conseguido y aun se mantienen firmes, en la brega por consolidarse y otros procesos que retrocedieron, no por falta de una ideología, sino por una mala aplicación de principios y por el aburguesamiento en la práctica de sus líderes.

 

Podría catalogarse de una utopía positiva el pensar que en años venideros, gracias a la lucha liberadora e  integracionista permanente de los pueblos de nuestra América, llegue el día en que todos los ciudadanos y ciudadanas de este continente, tengamos el derecho del voto para elegir a los conductores de las diferentes republicas unidas de este continente.

 

Mientras ese día se vaya acercando, los pueblos continuaran en la brega  por liberarse del yugo del imperio norteamericano y sus satélites europeos, para así hacer más fácil la ansiada liberación e integración, que soñaran nuestros próceres que lucharon por la independencia del colonialismo español.

 

Como todo Bolivariano  y antiimperialista, este 26 de septiembre, y cuando en Venezuela se celebran elecciones para la Asamblea Nacional, si yo fuera venezolano sin duda alguna mi voto seria sin condiciones por el bloque de partidos encabezado por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), con su líder el comandante Hugo Chávez .

 

El pueblo venezolano en su gran mayoría, votará por la única opción de patria soberana, no sólo para defender las conquistas logradas dentro de la revolución bolivariana, que han levantado la conciencia nacional de que es posible  dejar de ser furgón de cola del imperialismo norteamericano.

 

De seguro, al votar por la prosecución de la revolución bolivariana, estarán votando por las conquistas del futuro de esas mayorías que fueron excluidas durante tanto tiempo por los grupos de poder como agentes del imperio norteamericano y sus satélites europeos.

 

En Venezuela, la IV Republica fue entreguismo, corrupción, sometimiento, desapariciones, violaciones de los derechos humanos, represiones, concentración de la riqueza generada por el trabajo por parte de grupos de poder parasitarios y miseria para las mayorías explotadas de venezolanos.

 

Hoy esos grupos de poder derrotados por el pueblo en diez elecciones pasadas, no tienen nada que ofrecer a los venezolanos, sino su interés de entregar las riquezas del  país a la voracidad extranjera, como lo hizo durante todo el tiempo que usufructúo del poder.

 

Este 26-S, por esa gran utopía positiva latinoamericana de la unidad de Republicas de América Latina, mi voto es por Chávez y por la gran Revolución socialista de América Latina.

 

José Justiniano Lijerón

Es ex Dirigente de la Central Obrera Boliviana (COB)