Día del Trabajador en La Paz

Una burocracia insegura: balance del 1º de Mayo


No ha sido un gran día el Día del Trabajador de este año, sobre todo para una burocracia sindical temerosa.

Las divisiones internas han sido evidentes. Mientras en Oruro Huarachi y Gutiérrez marchaban con Evo Morales y le entregaban el escenario del acto central, otros dirigentes sindicales departamentales expresaban la insatisfacción de las bases con un tajante “no tenemos nada que festejar”. En Sucre además la COD se movilizó por el tema de Incahuasi que enfrenta a dos departamentos mientras las multinacionales siguen llevándose el grueso de la producción de este campo gasífero contendido.

Dirigentes como Ávila, de los fabriles cruceños, no subió a la tarima armada a un costado de la plaza central de Santa Cruz y copada por ministros y autoridades del MAS, declarando a la prensa su decepción por un aumento salarial inferior a las expectativas. En La Paz y en otros departamentos varios sectores marcharon contra la injerencia del gobierno en la COB. En la sede de gobierno además destacó la presencia de obreros en lucha por el reconocimiento de derechos laborales, como el sindicato de INCERPAZ o los mineros de La Chojlla. La vulneración de los derechos laborales sigue siendo el tema más sentido e irresuelto.

La Ley de Empresas Sociales debatida el año pasado debía servir justamente a los trabajadores a enfrentar el chantaje patronal y avanzar en la asunción de un papel dirigente del proceso. La Ley promulgada por Evo, es, en cambio, netamente defensiva y solo para los trabajadores de empresas en quiebra. No se podrá activar el proceso de constitución de empresas sociales en caso no nos paguen el salario por meses seguidos o no depositen nuestros aportes, como pedíamos los trabajadores contra los chantajes más comunes.

Un juez determinará si se puede constituir una empresa social, que además deberá garantizar  los acreedores hasta el total de su patrimonio, naciendo entonces endeudado. Además desaparece el papel del Estado, que en el texto originario acompañaría las empresas sociales. Como aclarado por el gobierno el Estado no pondrá un centavo en las empresas sociales. Claramente para los trabajadores de empresas quebradas tener una norma para reactivar su fuente de empleo es mejor que no tenerla. Sin embargo para ello había ya un viejo Decreto Supremo, cuyos vacíos legales no impidieron que los fabriles de Polar o Punto Blanco tomaran sus empresas. Todo esto explica los sentimientos encontrados entre las mayorías obreras.

Como colectivos participamos a las actividades principalmente en Potosí y Santa Cruz. En la capital oriental la marcha empleó aproximadamente una hora y cuarto para recorrer las casi diez cuadras de la Calle Libertad. Una marcha entonces bastante modesta, que, sin embargo, según los organizadores había sobrepasado los ¡150.000! Tamaña necesidad de mentiras es un indicio claro de cómo la burocracia del MAS se mueva insegura a la cabeza de la COB.

Sobre todo por lo menos un 70% de la marcha estaba conformado por gremiales de algunas asociaciones de La Ramada que se resisten al traslado, generando no poca incomodidad entre las autoridades del MAS, partido que está colaborando activamente con el alcalde cruceño en la tarea de relocalizar a los comerciantes.

Estaban ausentes o muy escasamente representados todos los sindicatos de luchas recientes. Había casi ninguno de los fabriles en lucha, excepto Dillman; no estaban los constructores que bloquearon puntos de la ciudad reclamando por su salario; no estaban los sindicatos de hospitales de trinchera, ni los administrativos de la UAGRM, los terceriziados de los servicios básicos, o el magisterio urbano, que vive ahora la decepción por el incumplimiento de un acuerdo logrado con la bancada parlamentaria del MAS que ya era insuficiente.

Evidentemente ahí donde algún sindicato ha logrado establecer relaciones de lucha con los trabajadores de otras fábricas, como INCERPAZ en La Paz, la necesidad de una COB combativa encuentra un canal de expresión. Donde esto no ha ocurrido, el atrincheramiento de la burocracia sindical en defensa de su relación clientelar con el gobierno repele a los trabajadores.

Debemos aprender de la lección de las luchas más avanzadas y sobre todo entender que todo esto no durará. Aunque un repunte de la economía lograra reverdecer al reformismo, el deterioro de las relaciones obrero-patronales no podrá ser revertido con ningún otro medio que no sea una lucha de clases que expondrá el carácter inadecuado de esta burocracia sindical.