Una victoria aplastante para avanzar al socialismo


Las elecciones del pasado 6 de diciembre son en todo sentido históricas. Un padrón electoral de casi 5 millones de electores en el país y por primera vez 200 mil votantes en el exterior, entre Argentina, Brasil, EEUU y España, lo cual representa un 40% más respecto al anterior padrón electoral. Un extraordinario 89,25% de votos validos, excluyendo una abstención por primera vez por debajo del 10% y un 4% entre votos nulos y blanco. Sobre todo una victoria aplastante por el Movimiento al Socialismo y Evo Morales que dobla sus votos respecto al 2005 y gana estos comicios con un 64%, dos tercios que obligan a acelerar con el proceso de cambio… que beneficie a los distintos sectores de trabajadores como afirmado por el compañero Presidente.

Razones de una aplastante victoria

Evo y el MAS obtuvieron casi 1,5 millones de votos en las ciudades capitales del país donde se concentra el 56% del padrón electoral y otros tantos en el campo donde el voto por el MAS fue compacto. Los porcentajes por el MAS superan el 80% en los grandes centros mineros como Huanuni, Colquiri, Llallagua, Porco, Uyuni etc. En estos comicios hubo aproximadamente 1,5 millones de votantes más respecto al 2005, electores que se inscribieron para apoyar a Evo y al MAS. Es decir que el MAS ha consolidado su masivo apoyo obrero y campesino – que ya le entregó la victoria en 2005 y en los sucesivos referéndum – ampliándolo a jóvenes, trabajadores socialmente y sindicalmente desprotegidos y pequeña burguesía empobrecida, tanto del área urbana como rural. De hecho los que en pasado podían “permitirse” de no ejercer su derecho/deber al voto son los jóvenes y aquellos trabajadores en negro, peones, empleados de tiendas y talleres que reciben su sueldo al contado, sueldo que no le permite abrir depósitos en bancos donde piden certificado de sufragio para cobrar. Además de minoristas, pequeños comerciantes y pequeños campesinos que están en la misma condición. Son los que hasta hoy se desinteresaban decepcionados del circo de la política, cuyas esperanzas y expectativas han sido avivadas por lo que viven como una ocasión de mejora y emancipación.

El mandato popular…

Estos nuevos electores de Evo y del MAS son aquel un tercio de trabajadores con salarios por debajo del umbral de pobreza, los precarios como el 54% de los trabajadores bolivianos. Son los 24mil pequeños productores que quebraron en 2008 por no poder desembolsar sus préstamos y ahora se ven expropiados por los bancos privados que en estos años han aumentado explosivamente sus ganancias con actividades meramente especulativas. Es el minero que sigue muriendo en el interior minas. Es el campesino que a pesar de la donación de tractores sigue sin medios para salir de una economía de sobrevivencia. Son los que quieren un país con salud, educación, viviendas de calidad y para todos, un país donde, como en nuestras organizaciones originarias, los cargos dirigentes sean rotativos, revocables y nadie pueda hacerse con el poder como los oligarcas. Nuestros trabajadores, jóvenes y campesinos han acatado  masivamente al llamado por los 2/3 y Evo Morales les ha correspondido de la única manera posible, recordando que ahora tenemos una enorme responsabilidad con Bolivia y también con la humanidad de profundizar y acelerar el proceso de cambio y proclamar el socialismo.

…es avanzar al socialismo

De hecho la única forma para satisfacer las necesidades de las mayorías de jóvenes, obreros, campesinos y para desarrollar en igualdad y justicia nuestro país es el socialismo; completar la nacionalización de nuestros recursos, inclusive la minería, y de las empresas capitalizadas (ENFE, ENDE etc.) así como nacionalizar bancos, grandes empresas y latifundios que siguen amparados en la no retroactividad de las limitaciones establecidas en el nuevo texto constitucional. Así que todos estos recursos puedan estar bajo el control de trabajadores, campesinos, al servicio del desarrollo del país y de los bolivianos. Esto es el autentico control social que debemos construir, el control sobre las palancas fundamentales de la economía a través de las cuales la burguesía nacional y el imperialismo chantajean nuestro pueblo especulando con su hambre.

La lucha continua

La Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) ha publicado una “Agenda Económica 2010-2015” en la cual piden al gobierno reducción de los gastos públicos sociales, garantías a los derechos propietarios mineros, dispensa temporal de los cargos sociales para incentivar la creación de empleos (inestables y sin seguridad social), seguridad jurídica para atraer inversiones extranjeras, las mismas que han dañado el país saqueándolo. El mensaje de la burguesía nacional es muy claro; quieren trabajo estable, vivienda, educación, salud para todos, pues ¡no cuenten con nosotros! Lo mismo hace el imperialismo. La inversión extranjera directa ha caído de un 51% en 2009, sobre todo ha abandonado definitivamente cualquier rubro productivo generador de empleos, concentrándose en la sola actividad extractiva con inversiones muy inferiores a las programadas. La Jindal Steel ha anunciado una reducción del 50% de la inversión comprometida por El Mutún. Esto comprueba lo que sostenemos; no es posible construir el socialismo o una sociedad con igualdad y justicia social dejando intacto el poder económico y social de la burguesía nacional y el imperialismo. Con sus declaraciones los empresarios no hacen política, de la cual la acción de gobierno quiere alejarles. Hacen lo que son, sus reivindicaciones tienen siempre un trasfondo político en el contexto de lucha de clases en el capitalismo y echan sombras sobre el futuro. La necesidad de alcanzar la autosuficiencia alimenticia, industrializar el país,  garantizar derechos como trabajo, salud, educación, vivienda es incompatible con la existencia de latifundios y la propiedad privada de los grandes medios de producción.

¿Qué pasos hacia el socialismo?

Los 2/3 no dejan alibis para no avanzar. Ya se han anunciado la expropiación del latifundio de Marinkovic y una ley que levante el secreto bancario sobre las fortunas de los oligarcas. Además de una Ley de Pensiones que establezca un mínimo de 1800 bolivianos para todos, con la implementación de un régimen donde el trabajador pueda escoger entre un sistema público y uno privado para acumular su jubilación. Son primeros pasos que deben ser profundizados para dejar en claro cuál es nuestro camino y salir de cualquier duda y contradicción. Si en la Agenda de la Confederación de Empresarios se propone una visión amplia para corregir las deficiencias del nuevo texto constitucional, pues contentémoslos eliminando la no retroactividad a la limitación del latifundio. Si piden dispensa temporal de los cargos sociales debemos en cambio promover una ley que imponga la conversión de todo trabajo inestable en permanente y un mínimo salarial que esté por encima del umbral de pobreza. Además de avanzar con la recuperación de las capitalizadas, ENFE y ENDE en primer lugar, y la nacionalización del recurso que ha sido el sustento de la economía boliviana en estos últimos años, es decir la minería que ahora solo enriquece las multinacionales dejando migajas y contaminación al país. El gobierno que deberá implementar todo esto debe ser expresión directa de la base social obrera, campesina e indígena, un gobierno donde no haiga espacio por aquellos ministros que buscan la aprobación del Fondo Monetario Internacional. Que exprese en cambio la posibilidad de encender la chispa de la revolución socialista y antiimperialista desde nuestro país hacia todo el continente.

¿Qué Socialismo?

No se trata, como pretende la prensa burguesa, de definir el modelo de socialismo entre el soviético, el cubano y el venezolano, una forma de plantear la cosa que nos interesa de manera marginal. Se trata de velar concretamente por el éxito de la revolución y su defensa. El poderío económico de la burguesía nacional y del imperialismo le permite todavía ejercer un constante apremio sobre las capas más débiles de la población, alimentando la corrupción. Intentarán infiltrar las organizaciones sociales, el gobierno y el mismo Movimiento Al Socialismo con personajes e ideas que detengan el proceso revolucionario, intentarán alimentar el corporativismo de algunas organizaciones sociales y los celos de sectores en el viejo estilo del divide y reinarás. Estarán vigilando para utilizar cualquier vacilación o debilidad del gobierno para intentar defender con cualquier medio sus privilegios, como hicieron en pasado en Bolivia y Venezuela, como intentan hoy en Honduras. Esta es una razón más para avanzar con la nacionalización de la economía. La lucha continúa y se define; es lucha de clase contra nuestro enemigo de clase y es lucha política en las filas del M.A.S. y del cuerpo vivo del movimiento obrero y campesino para combatir al oportunismo y a las ideas que tergiversan nuestro camino. Esta batalla política franca y abierta – a la cual convocamos todos nuestros compañeros militantes del partido y de las organizaciones – es la razón de existencia de esta revista y del grupo de camaradas que se reconocen en ella.